Los esguinces de tobillo » LetsFamily
esguince de tobillo
Actualidad Reciclaje Uncategorized

Los esguinces de tobillo

Los esguinces son lesiones de los ligamentos que unen los huesos entre sí. Se producen cuando estos ligamentos se estiran demasiado o se desgarran. Existen distintos tipos de esguinces de tobillo dependiendo de su gravedad. Cuando los ligamentos sufren una simple distensión o estiramiento, pero conservan su estructura, se llaman los esguinces de tobillo son de grado I. Si sufren desgarros parciales se les conocería como esguinces de grado II. Si los esguinces son completos, lo que se conoce como rotura, serían de grado III.

Si hablásemos de niños, los esguinces suelen ser más comunes en niños más mayores y en adolescentes, esto se debe a que en edades próximas a la pubertad se produce un aumento de la elasticidad. En niños más pequeños los ligamentos son más fuertes que las líneas de crecimiento de los huesos, lugar por donde se suelen romper (epifisiolisis).

Uno de los factores que más favorece el poder sufrir un esguince de tobillo es haber tenido ya uno previamente.

Los esguinces producen dolor en el tobillo, dificultad al caminar o incluso al apoyar el pie. El dolor puede aparecer al comienzo o luego, más tarde, “cuando se enfría”. Además, es normal que se produzca una hinchazón del tobillo.

La movilidad del tobillo no se afecta, pero se reproduce el dolor cuando, con el pie doblado hacia abajo, se gira luego hacia adentro, tensando la zona dolorida, la cual se puede señalar con la punta del dedo de forma muy precisa.

Por último, debido a la rotura de pequeños vasos venosos, se puede producir delante de la punta del hueso un pequeño “huevo”. Este no tendrá mayor consecuencia ni relación con la gravedad del proceso. En algunos casos, es posible que se llegue a apreciar un hematoma.

¿Qué se debe hacer cuando se producen esguinces de tobillo?

El primer paso sería tratar la inflamación que se produce, para ello debemos aplicar hielo en la zona, tener la pierna elevada y evitar todo apoyo del pie en el suelo. También se puede colocar un vendaje que comprima, de forma moderada, en forma de tobillera elástica o utilizar una media de compresión de intensidad suave o moderada.

No está contraindicada la movilización pasiva precoz de la articulación o, en los casos leves, el apoyo ayudado con una muleta tras las primeras 48 horas, siempre que el dolor lo permita. Solo se inmoviliza en los grados II y III, y generalmente durante tres semanas. Además de lo anterior, se puede tomar algún medicamento como paracetamol o ibuprofeno para aliviar el dolor.