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Método Suzuki: la educación del talento

El Dr. Suzuki observó que los niños aprenden a hablar su propia lengua, incluso reproduciendo los acentos locales, con gran exactitud, para lo que se necesita una gran capacidad auditiva. Los niños están envueltos por los sonidos del idioma de su madre desde antes de su nacimiento, lo que le llevó a pensar que si los niños estuvieran rodeados de sonidos musicales, podrían desarrollar una habilidad tan extraordinaria en la música como la que desarrollan en el lenguaje.

La idea del Dr. Suzuki no es solamente un método de educación, sino también una filosofía fundada en el respeto al niño como persona y en el concepto de que la habilidad no se hereda sino que se aprende y se desarrolla. Llama a su método “Educación del talento”, ya que el talento no es algo que está presente o no en un niño, sino que es algo que se educa y se desarrolla. La metodología surgió para el violín y luego se extendió a otros instrumentos (viola, violonchelo, piano, guitarra, arpa, flauta y canto).

Los trabajos realizados por Shinichi Suzuki han demostrado que el nivel medio de capacidad de cada individuo es mucho más elevado de lo que comúnmente se cree. Uno de sus objetivos ha sido demostrar que el talento no es algo innato, privilegio de unos pocos, sino que con la educación adecuada puede desarrollarse en cada niño más allá do lo que cabría esperar. En Europa, más de cuarenta años de experiencia han mostrado que el método de la lengua materna aplicado a la música funciona y es aplicable en todos los países, demostrando que se trata de principios naturales y universales, no privilegio de una determinada raza o contexto social.

No hay un momento fijo para empezar la educación musical, pero éste es un método que empieza a una edad muy temprana (incluso antes de los 3 años). El Método Suzuki se basa en la educación temprana del oído, la enseñanza personalizada, la participación activa y positiva de los padres y la práctica continua.