Juegos didáticos, los regalos que no pueden faltar el día de Reyes. » LetsFamily
regalos que no pueden faltar en reyes
Actualidad

Juegos didáticos, los regalos que no pueden faltar el día de Reyes.

A la hora de pensar en qué regalos hacemos a un niño en Navidad, hay que tener en cuenta qué tipos de juguetes son los que mejor se adaptan a su edad. Hasta el año, necesitan aquellos que puedan tocar y coger; de uno a dos años, les resultan apropiados aquellos que les permiten desplazarse; de dos a tres años, los juegos de construcción pueden ser una magnífica idea; de tres a cuatro años, los pequeños ya son capaces de disfrutar con los primeros juegos de mesa; de cuatro a cinco años, el abanico de juegos se abre y son muchos entre los que podemos elegir. A continuación, te indicamos cuáles son los juegos didácticos para niños más apropiados según su edad. 

Hasta el año

Su día a día consiste en descubrir el mundo y lo hace a través de los sentidos. Así que a esta edad hay que proporcionarle juguetes que pueda tocar, coger, chupar… Un gimnasio de actividades es un regalo perfecto. Así dispondrá de un montón de estímulos: sonidos, melodías… ubicados estratégicamente para que desarrolle su psicomotricidad cuando intenta alcanzar los animalitos que cuelgan de los arcos o cuando practica el darse la vuelta sobre sí mismo.

De uno a dos años

Esta etapa está llena de importantes cambios evolutivos: dan sus primeros pasos, pronuncian sus primeras palabras… le llamarán la atención los juguetes que le permitan desplazarse de un lado a otro, como por ejemplo los correpasillos (te recordamos que los andadores ya no se recomiendan). Los muñecos también son adecuados para esta edad y pueden ayudarlos a enseñar cómo vestirse, desvestirse o bañarse… A esta edad ya pueden empezar a disfrutar de sus primeros puzles, que les reportarán múltiples beneficios: desarrollar la psicomotricidad fina, les ayuda a distinguir formas, números, colores, animales…, y les ayudan también con la coordinación espacial. Su primer juego didáctico puede ser un puzle encajable de madera temático. Conforme vaya aprendiendo, ya podremos ir aumentado el número de piezas.

De dos a tres años

Sus habilidades motoras y psicomotrices ya están más desarrolladas y empiezan a poder realizar actividades más precisas como, por ejemplo, los juegos infantiles de construcción. Estos son un básico imprescindible entre los juguetes de todo niño. Los primeros pueden ser sencillos bloques de madera que se apilan para luego derribar. Los encajables ya permiten hacer construcciones más elaboradas. Unos y otros aportan múltiples beneficios en su desarrollo: les ayudan a desarrollar la visión espacial y a incorporar conceptos como grande-pequeño, alto-bajo… También desarrollan la agilidad mental y la destreza manual, porque tienen que superar retos como el conseguir hacer una construcción de madera que no se caiga y, además, fomentan la creatividad y la autoestima que favorece el juego libre.

De tres a cuatro años

Aunque parezca que todavía son pequeños, a esta edad ya pueden tener sus primeros juegos de mesa. Hay mucha variedad entre los juegos didácticos para niños en esta edad: juegos de habilidad y estrategia, juegos de memoria, juegos para desarrollar la motricidad. Los beneficios de los juegos de mesa en los niños son muchos: estimulan la concentración y la memoria, desarrollan la imaginación, ayudan en la resolución de problemas, aprenden a respetar a los demás participantes y a las normas del juego, contribuyen a reforzar ciertos conocimientos (matemáticas, geografía, lengua…), ayudan a sociabilizar y a compartir con otros niños y a practicar el juego en equipo, fomentan la creatividad…

De cuatro a cinco años

A esta edad el abanico de juguetes es inabarcable. Ya no hay problemas con las piezas pequeñas y empiezan a ser más cuidadosos con los objetos delicados. Al ser el juego simbólico una parte muy importante de su desarrollo en esta etapa, serán juguetes muy interesantes para regalar los sets o disfraces de profesionales como policías, médicos, profesores… Una cocinita, un supermercado o un taller de mecánica les ayudarán perfectamente a meterse en el papel.