Siete de cada diez embarazadas españolas no siguen hábitos correctos de alimentación y ejercicio

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Hábitos durante el embarazo

¿Estamos bajando la guardia con lo que comemos durante el embarazo? Un estudio reciente apunta que una de cada cuatro mujeres, el 26,7%, no adapta sus hábitos alimentarios durante los nueve meses de gestación o incluso los empeora.

Es una de las conclusiones más llamativas del VIII Estudio Cinfasalud Percepción y hábitos de las mujeres españolas durante el embarazo, que cuenta con el respaldo de de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). Para elaborar este informe, se realizó una encuesta a 2.436 madres españolas. De sus respuestas se deduce que solo seis de cada diez (58,3%) evitan los alimentos considerados conflictivos o de riesgo como los embutidos, lácteos no pasteurizados o carnes y pescados poco hechos, y solo un 28,6% intentó seguir la pauta de comer más veces al día menos cantidades. Además, únicamente tres de cada diez (30,8%) cuidan su hidratación, otro aspecto clave en la nutrición de la embarazada.

 

El estilo de vida actual, con horarios laborales extensos, una falsa percepción de seguridad respecto a determinados alimentos y las modas gastronómicas -los responsables del estudio mencionan, por ejemplo, la introducción del sushi o el ceviche en nuestra dieta- podrían estar detrás de esta actitud más relajada respecto a la comida.

 

No podemos olvidar el riesgo de contraer listeriosis o toxoplasmosis, dos enfermedades con graves consecuencias para el bebé, si se consumen verduras, carnes o pescados crudos o ahumados o lácteos elaborados con leche no pasteurizada. También hay que tener en cuenta los efectos del mercurio que contienen los grandes peces, como el atún, sobre la salud del futuro bebé, o el cadmio presente en el marisco.

 

Lo mismo sucede con el ejercicio: según esta encuesta, solo siete de cada diez embarazadas, el 69,3%, practican ejercicio moderado o adaptado en esta etapa, tres de cada diez (30,4%)  no realizan ninguna actividad física y el 0,4% de las futuras mamás continúan haciendo ejercicio intenso, a pesar de que está desaconsejado.

 

Como explica el doctor Julio Maset, médico de Cinfa, "la actividad física aumentará el bienestar de la madre, redundará en una adecuada evolución del embarazo y preparará su cuerpo para el parto, facilitando su recuperación posterior”.

 

Somos más conscientes del peligro del alcohol y del tabaco

Lo que sí parece que tenemos claro son los riesgos que entrañan el tabaco y el alcohol, ya que nueve de cada diez embarazadas, el 89,5% evitan estos tóxicos, que pueden afectar gravemente al desarrollo del bebé.

 

Vivimos el embarazo con alegría

Otro dato interesante del estudio es que tres de cada cuatro encuestadas (76,3%) se sienten felices durante la gestación y la mitad (50,4%) piensa que ha mejorado la relación con su familia. La pareja cumple en esto un papel fundamental: el 80,5% de las participantes en el estudio, es decir, ocho de cada diez, se sienten apoyadas por su pareja durante el embarazo, a pesar de que la mitad (47,8%) afirma que la gestación ha perjudicado su vida sexual o ha interrumpido sus relaciones.

Y eso que más de la mitad, el 53,3%, asegura tener más síntomas psíquicos que físicos durante la gestación. De hecho, el el 55,1% de las mujeres que solicitaron la baja durante el embarazo sufrían más síntomas emocionales que físicos.

En general, el cansancio y la somnolencia (64,6%) y los trastornos digestivos (55%) son los síntomas que con más frecuencia refieren las encuestadas durante el embarazo, seguidos de náuseas y vómitos (46,6%), las piernas cansadas y la retención de líquidos (41,6%), problemas de espalda y ciática (37,4%), altibajos emocionales (37,4%) e insomnio (32,1%).

 

Los autores del estudio proponen también este decálogo de consejos para un embarazo saludable:

  1.  Acude a un médico para que realice el seguimiento de tu embarazo y siempre que tengas dudas. Médicos, ginecólogos y matronas te realizarán las pruebas y exámenes periódicos para controlar tu salud y la de tu bebé. Este seguimiento es especialmente importante si tienes alguna enfermedad previa. Consulta también a tu médico si te planteas quedarte embarazada y aún no lo estás. Te ayudará a planificar un embarazo saludable.
  2. Come con más frecuencia, pero no más cantidad. No es cierto que debas comer por dos. Lo que sí has de hacer es comer más veces y en raciones más pequeñas, para evitar bajadas de azúcar y digestiones pesadas. Hazlo con calma y masticando bien los alimentos.
  3. Sigue una dieta variada y equilibrada y cuidado con los alimentos "prohibidos". Con el fin de que tu bebé y tú recibáis todos los nutrientes que necesitáis, y como aconsejan nuestra dieta mediterránea y la pirámide alimentaria, toma en abundancia frutas y verduras -peladas y bien lavadas-, legumbres, cereales de grano entero y frutos secos. También es importante la ingesta moderada de lácteos, pescado, huevos y carne -preparados y conservados adecuadamente-, así como de aceite de oliva. Sin embargo, debes evitar los alimentos desaconsejados durante el embarazo como embutidos, lácteos no pasteurizados, etc., y siempre prepararlos adecuadamente para evitar infecciones e intoxicaciones alimentarias.
  4. Hidrátate bien. Bebe suficiente líquido, alrededor de dos litros diarios, y preferiblemente agua, zumos naturales o caldos. Por el contrario, reduce el consumo de té y café, así como el de bebidas energizantes o con gas, que también pueden dificultar la digestión.
  5. No bebas alcohol ni fumes. Ambos son altamente perjudiciales para tu salud y la de tu bebé, pues elevan el riesgo de complicaciones como partos prematuros, malformaciones o retrasos emocionales y cognitivos. Recuerda que el alcohol pasa directamente a tu hijo a través de la placenta y que ninguna cantidad de este o de tabaco es segura durante el embarazo, por baja que sea.
  6. Realiza ejercicio físico moderado, cuida tu postura y descansa. Siempre que sea suave y no suponga un esfuerzo excesivo, practica algún deporte o actividad física, como pasear media hora o nadar. Vigila también tus posturas a lo largo del día, con el fin de que tu espalda, que se curvará de forma natural durante el embarazo, sufra lo menos posible. Por último, es más importante que nunca seguir una correcta rutina de sueño, pues es probable que te sientas más cansada, sobre todo al principio y al final de la gestación. Si es necesario, échate una siesta y realiza descansos durante el día, y elige un colchón y almohada que te permitan descansar correctamente.
  7. Ni te automediques ni te resignes a sufrir. Muchos medicamentos y tratamientos a base de plantas están contraindicados durante el embarazo y la lactancia. Sin embargo, esto no implica que debas enfrentarte sin ayudas a las distintas molestias propias del embarazo. Existen múltiples soluciones que pueden aliviar los síntomas más pesados como geles y medias de compresión frente a las piernas cansadas, complementos alimenticios contra los problemas digestivos o, incluso, fármacos a los que puede recurrirse ante patologías o inconvenientes más graves. Pero siempre bajo prescripción médica o con el consejo de tu farmacéutico.
  8. Disfruta de tu ocio. Durante el embarazo, debes seguir tu vida con la mayor normalidad posible y ello significa, siempre que no exista contraindicación médica, continuar disfrutando de las actividades que más te gustan. Solo has de tomar las precauciones lógicas: una adecuada fotoprotección al aire libre, cuidados ante los mosquitos y en los viajes largos, etc. También puedes seguir con tu actividad laboral, siempre que no implique riesgos y te encuentres bien.
  9. Recuerda que tener un hijo es cosa de dos. Aunque un embarazo implica muchos cambios en el día a día de una pareja, constituye una oportunidad maravillosa para que su vínculo se estreche. Para ello, es crucial una buena comunicación, complicidad y confianza entre ambos.
  10. Expresa tus emociones. La llegada de un bebé es un momento de ilusión y, al mismo tiempo, de preocupaciones. Mitiga tus temores aprendiendo técnicas de relajación y respiración, compartiendo tus inquietudes con tu pareja y familiares y preparando con tiempo suficiente todo lo que necesitará tu bebé. También las clases preparto te ayudarán a sentirte más segura y confiada para el momento de dar a luz y en tu nueva vida como madre. Por último, intenta disfrutar de esta etapa y compartir tu felicidad: la alegría compartida es doble alegría.

 

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