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como decir adios al chupete

¡Adiós al chupe!

La tarea no es nada sencilla, pero acabarás lográndolo. Consiste en poner en práctica algunas tácticas con las que decir adiós al chupete para que este momento deje de ser un dolor de cabeza.

 

Qué hacer para decir adiós al chupete

Te damos algunos consejos para conseguir que el bebé deje el chupete:

Aprovechar un cambio de hábitos

Cuando vayamos a pasar el fin de semana en casa de unos amigos en el campo o toque dormir donde los abuelos por primera vez podemos aprovechar para otro cambio de hábitos: quitar el chupete al bebé, que pase el día sin él y ver qué tal funciona. Todo lo que suponga una novedad los mantiene tan distraídos que puede ser el momento perfecto para que se olviden de su compañero de fatigas.

Decir adiós poco a poco

A veces, los padres se preguntan cómo quitar el chupete al bebé, si de manera rápida o poco a poco. Aunque queramos que lo dejen de golpe, lograrlo es casi imposible. Enterrarlo en el jardín o decirle que se lo ha llevado un pajarito no suele funcionar. Al fin y al cabo, el chupete ejerce la función de consuelo, y si de golpe le decimos que ya no va a poder usarlo más, puede que ante la angustia de esa situación lo necesite más que nunca. Podemos empezar por decirle que como es un niño mayor ya no necesita el chupete durante el día, sólo durante la noche. Se trata de que vaya acostumbrándose a su nueva rutina sin chupete, pero con la seguridad de que cuando necesite calmarse tendrá la posibilidad de usarlo.

Cuándo dejar el chupete

La mejor edad para que se olviden de él es entre los dos y tres años, el período en el que más avanzan en el lenguaje. Si se despiden de él antes, perfecto, pero no es necesario meterles prisa. Sin embargo, a esta edad sí es conveniente que dejen de usarlo porque el chupete puede poner obstáculos al aprendizaje del habla si no se lo quita ni siquiera para hablar. Además, un uso demasiado prolongado puede acabar pasando otro tipo de factura: según los especialistas, si cumplidos los tres años lo sigue usando con frecuencia, se pueden llegar a descolocar ligeramente los dientes.

Firmeza con excepciones

No podemos olvidarnos de que es un niño que aún no tiene tanta madurez como los adultos, así que aunque tengamos decidido que debe dejar el chupete y cuando pregunte por él le pidamos que no lo use, el proceso puede tener alguna que otra excepción. Si no deja de llorar desconsoladamente porque no puede dormir sin chupete, quizá es que aún no ha llegado el momento de retirárselo también por las noches. De momento tendremos que probar a que esté sin chupete sólo durante el día. Y sobre todo, hay que acompañar el proceso con cariño: los besos y abrazos, que siempre son bien recibidos, le harán sentir seguro.