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Beneficios de los masajes en los bebés

¿Cuándo se puede masajear al bebé?

Todos los bebés pueden recibir un masaje como parte de su rutina diaria. En el caso de bebés prematuros que aún se encuentran en cuidados neonatales, tal vez no sea posible realizar la técnica de masaje en su totalidad, pero recibirán beneficios con el masaje posible. Si quieres hacer un curso de masajes infantiles, se recomienda comenzar cuanto antes, ya que si nunca has hecho el masaje en un niño de ocho o nueve meses, ¡te resultará más difícil que se queden quietos! Pero desde ya que el masaje sigue siendo muy bueno para niños de esa edad o mayores.

¿Qué ventajas tiene para el bebé?

El beneficio más inmediato es relajar al niño. Cuando hagas un masaje a tu bebé observarás cómo su cuerpecito se afloja y pronto una sonrisa asoma en su rostro. A la vez, recibir un masaje los ayuda a tomar conciencia de su cuerpo y a conseguir tono muscular. Después de recibir un masaje, los bebés concilian mejor el sueño, por lo que se aconseja incluirlo en la rutina antes de ir a dormir. Pero eso no es todo. El masaje ayuda a fortalecer el sistema inmunológico del bebé, y los alivia frente a condiciones propias de su desarrollo, como los cólicos y la dentición.

Quizá lo más importante es que recibir un masaje es una manera más de ser acariciado por sus papás, y ya sabemos lo importante que es el contacto piel a piel para los más pequeños. Vamos, para todos nosotros.

Beneficios para padres

Efectivamente, los masajes para el bebé también conllevan ventajas para nosotros. Para empezar, nos ayudan a recuperar esa sensación de control de la situación y a fortalecer nuestra autoestima: al ver que podemos tranquilizar a nuestro bebé y aliviarlo de muchas molestias, volvemos a ganar confianza en nuestras capacidades como padres.

Además, las caricias y masajes que aplicamos con amor sobre el cuerpecito del niño favorecen el desarrollo del apego. El mirarse a los ojos, ver la sonrisa del bebé y sus gestos de cariño, todo ello hace que nuestro propio cuerpo segregue endorfinas y nos sintamos de maravilla.

Ya sabéis ahora que existen muchos motivos para dar un masaje al bebé, y que con ello no solo nuestro hijo, nosotros también, salimos todos ganando.