Colecho seguro: ¿quiénes pueden dormir con el bebé? » LetsFamily
embarazo
Colecho seguro

Colecho seguro: ¿quiénes pueden dormir con el bebé?

Es una tendencia en alza en el mundo: cada vez más padres eligen compartir la cama con sus bebés y niños pequeños. Si bien el colecho recibe por parte de los especialistas tanto alabanzas como críticas, lo cierto es que para muchas familias es la solución que les funciona a la hora de dormir. Quienes practican el colecho afirman que tanto el niño como los padres descansan mejor, y que dormir juntos los hace sentirse protegidos. Ahora, ¿siempre es seguro que alguien duerma con el niño?

Una decisión de adultos

Primero lo primero: el bebé puede compartir la cama con los padres siempre y cuando ambos estéis de acuerdo en que lo haga. Si alguno de los dos no se siente cómodo con esta disposición, lo mejor es que el bebé duerma en una cuna o moisés junto a la cama, pero no en la misma superficie. Recordad que la recomendación de la OMS de que los bebés compartan el dormitorio (no la cama) con sus padres desde recién nacidos y hasta aproximadamente los 6 meses –o incluso el año- apunta a disminuir el riesgo de la muerte súbita infantil.

Protegido por los brazos de mamá

Las madres –se dice- tienen un sexto sentido relativo a proteger a sus bebés. A la hora de ir a dormir, las mamás suelen asumir naturalmente una posición de costado, con las rodillas dobladas, creando un “nido” para sus bebés, que incluso pueden cogerse al pecho casi sin que ninguno de los dos se despierte. Eso sí: procura que del otro lado del niño haya una pared o un barrote para evitar que ruede y pueda caerse de la cama.

¿Y papá?

Los padres también pueden dormir con los bebés mayores de tres meses. Con el paso de las semanas, muchos hombres desarrollan un sentido de alerta y despiertan con mayor facilidad ante los movimientos o los sonidos que hace el bebé. Sin embargo, deberían evitar dormir junto a su bebé los papás con sueño muy pesado, aquellos que están tomando alguna medicación para conciliar el sueño, o los que fuman (aún cuando no lo hagan en el dormitorio).

Los hermanitos mayores y otros familiares

Se recomienda que todos los demás miembros de la familia (tanto los hermanos como tíos, abuelos, etc.) esperen a que el bebé cumpla un año para dormir junto a él. Esto se debe a que accidentalmente podrían rodar de dormidos y hacerle daño con su peso. ¡Y nada de mascotas! Ni perros ni gatos deberían compartir la cama con un bebé.

Con niños un poco mayores, de más de un año y de edades similares, compartir ocasionalmente la cama entre hermanos puede ser una buena alternativa para que finalmente abandonen el dormitorio de mamá y papá y pasen a dormir en su propio cuarto. Los hermanitos se acompañan y se dan seguridad entre sí.