Cómo ayudar a dormir al bebé

Comentar: (0)

Compartir:

Dicen que durante el primer año del bebé, los somnolientos padres pueden llegar a perder entre 400 y 700 horas de sueño. Pero también hay buenas noticias: a los bebés se les puede ayudar desde muy pequeñitos a conciliar el sueño y convertirlos en grandes dormilones con unas rutinas básicas, aunque antes hay que conocer las etapas por las que pasa el bebé para ajustarnos a sus ritmos de sueño.

La primera etapa comienza cuando nacé el bebé y suele terminar en torno a tres meses después. Lo que caracteriza a esta fase, en la que el pequeño dormirá hasta 16 horas diarias, es que sus despertares y sueños están relacionados con sus tomas: la alimentación del bebé hace que los períodos de sueño se sucedan aproximadamente cada tres horas, y por eso lo habitual es que se despierten cada tres horas y permanezcan despiertos alrededor de una hora, tiempo que se va incrementando a medida que aumenta su edad hasta llegar a permanecer tres o cuatro horas despiertos tras comer. Por eso en esta etapa no podemos pedir al bebé que intente dormir 8 horas seguidas ya que, aunque hay excepciones, lo máximo que suele dormir un niño o niña de este tiempo de forma ininterrumpida son cinco horas por las noches.

A partir de los tres meses, el ritmo del sueño cambia gradualmente. Ahora lo habitual es que duerma una media de unas 13 horas diarias y además es posible que cueste más que concilie el sueño. Su deseo de relacionarse con el entorno con el que ya interactúa puede hacer que empiece a no gustarle demasiado que lo metan en la cuna, y entonces es cuando podemos poner en práctica nuestras rutinas.

 

1.Mantener un ritual. Siempre es buena idea crear una pequeña rutina de presueño con la que el bebe sepa que lo que toca después es dormirse. Por eso, mecerlo, cantarle nanas o utilizar un tono de voz relajante cuando llega la hora de dormir seguramente servirá de ayuda. Con esas prácticas conseguimos relajarlo y prepararlo para el sueño. Sin embargo, es importante que sepamos que la labor de esas tareas es facilitar que él solito concilie el sueño, no dormirlo nosotros del todo. Se trata de ayudarle a dormir cuando toca hacerlo, pero debe ser él quien aprenda a dormirse.

2.Acostarle a la misma hora. ¿A qué hora hay que acostar al bebé? Según los especialistas, esa respuesta no es tan importante como parece. Lo que si es clave es fijar una hora para que el bebé se acueste, pero el que esta tenga lugar antes o después no influye en el sueño del bebé.  Un truco: observar la hora a la que el pequeño empieza a mostrarse más somnoliento y aprovechar para que se duerma siempre más o menos en ese momento. Una vez elegida la hora, conviene mantenerlo despierto las dos horas anteriores.

  • Colocar al pequeño en la cuna cuando esté despierto pero ya somnoliento y no antes. De esa forma no acabará aborreciendo el espacio destinado a dormir, cosa que puede llegar a ocurrir cuando se le mete en la cuna sin que esté preparado para coger el sueño.
  • Procurar no despertarle cuando esté durmiendo. Aunque algunos padres creen que cuando el bebé ya ha dormido demasiado lo mejor es despertarlo para que luego duerma de nuevo a su hora, los pediatras aconsejan dejarlo dormir hasta que se despierte por si mismo. Si sigue durmiendo aunque ya se haya pasado su hora habitual de despertarse es que su cuerpo lo necesitaba.
  • Mantener la luz apagada y el silencio si se despierta por la noche para que sepa que ahora toca seguir durmiendo.

Si te ha interesado este tema, participa con nosotros:

¿Te ha gustado este artículo?

Coméntalo

0

Valóralo

Votar estrellas: 

Average: 4 (3 votes)

Compártelo en redes sociales

Hola, tienes que registrarte o iniciar sesión para enviar tus comentarios. Gracias!

Artículos relacionados