Cómo ayudar a tu bebé a hacer reposo

Comentar: (0)

Compartir:

Cuando nosotros, los adultos, nos sentimos mal, sabemos hacer caso a las indicaciones del médico. Vamos, al menos sabemos que deberíamos hacerlo. Pero, ¿qué hay que hacer cuando los que están enfermitos son bebés, o niños pequeños? Además de suministrarles sus medicinas y de hacer caso respecto a las indicaciones de dieta, existen algunas cosas a tener en cuenta que los harán sentirse mejor en poco tiempo: la principal es el descanso.

La importancia del sueño

Mientras nuestro hijo duerme, su cuerpo recupera energías y combate la enfermedad. Por eso, cuando hay un problema de salud del bebé o del niño, se los nota decaídos y aletargados. En efecto, necesitan dormir más tiempo que el habitual. Para ello, podemos ponerlos a hacer más siestas, y favorecer que descansen más durante el día corriendo las cortinas y manteniendo la casa silenciosa. Piensa que probablemente, si tu hijo sufre de congestión nasal o catarros, sus noches se vean interrumpidas y necesite reponer las horas de sueño perdidas.

A quedarse en cama

Si tu bebé o tu pequeño tienen fiebre alta y necesitan quedarse en la cama, resígnate a permanecer con ellos todo el tiempo que te sea posible, porque si un pequeño que ya camina no te tiene consigo, saldrá de su cama para irte a buscar, por peor que se sienta. Mientras estéis recostados, aprovecha para colocar paños fríos en su frente, cantarle una canción, leerle un cuento y darle mucho, pero muchísimo cariño. Esto es tanto o más provechoso para la salud del niño que la medicina.

¿Qué significa “hacer reposo”?

Si tú te sientes mal, seguramente no quieras levantarte de tu cama. Pero un bebé que ha cogido un resfriado difícilmente se quede quieto hasta recuperarse. Salvo que el cuadro de tu hijo sea muy severo y el pediatra así lo indique, para la mayoría de las enfermedades infantiles (como catarro, dolor de estómago, otitis o alguna de las eruptivas) no es necesario que permanezcan acostados, sino que pueden descansar simplemente estando en casa. Si quieren salirse de la cama para jugar con sus juguetes o merendar sentados a la mesa con la familia, no hay ningún inconveniente en que lo hagan.

Ideas para mantenerlos tranquilos

Para que tu bebé o tu niño permanezcan serenos y no se agiten, procura proporcionarles actividades que puedan hacer lo más quietecitos posible. Recortar papeles con los dedos, pintar, ver libros y revistas, jugar con tus collares o brazaletes, armar contigo un puzle, todas son buenas opciones.

Si bien lo más recomendable no es que un niño pequeño pase mucho tiempo frente al televisor, un buen video educativo puede servirte para distraerlo durante un rato si necesitas nebulizarlo o que permanezca un rato en reposo.

Por fortuna, la mayoría de los problemas de salud del niño suelen irse tan rápido como han llegado, y pronto nuestro pequeño estará haciendo travesuras, totalmente recuperado y lleno de energías renovadas.

Si te ha interesado este tema, participa con nosotros:

¿Te ha gustado este artículo?

Coméntalo

0

Valóralo

Votar estrellas: 

Aun no tiene votos. Se la primera en votar.

Compártelo en redes sociales

Hola, tienes que registrarte o iniciar sesión para enviar tus comentarios. Gracias!

Artículos relacionados