Cómo detectar la anemia ferropénica en el bebé » LetsFamily
embarazo

Cómo detectar la anemia ferropénica en el bebé

Al contrario de lo que suele pensarse, tanto en los bebés como en los adultos, los casos de anemia no tienen que ver con una alimentación escasa. En este sentido, una dieta poco equilibrada o la dificultad para asimilar ciertos nutrientes puede conducir a ella. Hoy vamos a hablarte de la anemia en bebés, causada por los bajos niveles de hierro.

Anemia por falta de hierro en bebés

La anemia no es otra cosa que una baja concentración de hemoglobina en sangre, así como un reducido número de glóbulos rojos (o un tamaño anómalo de éstos). Solucionar este problema, más si cabe en el caso de los bebés, es esencial, ya que los glóbulos rojos son los encargados de transportar y proporcionar oxígeno a todos los tejidos del cuerpo.

La anemia por bajos niveles de hierro en la infancia, anemia ferropénica en el bebé, es la más habitual, no sólo en niños/as pequeños/as, sino también en adultos.

Causas de anemia ferropénica en bebés

Hay varias causas que explican los posibles casos de anemia en bebés por bajos niveles de hierro. Una dieta pobre en hierro suele ser la causa más común de esta afección. Hay que tener en cuenta que, especialmente desde los ocho meses a los dos años de edad, los bebés crecen muy rápidamente y, por tanto, sus necesidades de hierro pueden ser muy acuciantes.

Asimismo, la lactancia juega un papel determinante en la asimilación del hierro, ya que la leche materna ayuda a que los niños reciban y sinteticen mejor ese aporte.

Síntomas de anemia en el bebé

Hay una serie de señales de anemia ferropénica en el bebé a los que debes prestar especial atención. Estos son algunos de los más habituales:

  • Irritabilidad.
  • Falta de apetito o petición de alimentos ‘inusuales’.
  • Debilidad general o apatía.
  • Dolor en la boca/lengua.
  • Palidez en la piel.

Si el bebé presenta alguno de estos síntomas debes consultar inmediatamente al pediatra, que realizará una prueba de sangre para determinar si el pequeño o la pequeña padece de anemia. En función de la edad del bebé se puede apostar por suplementos de hierro o, si ya ingiere ciertos alimentos sólidos, introducir en la dieta productos como pollo, pavo, ciruelas, albaricoques…