Cómo lavar la ropa del bebé: el decálogo definitivo » LetsFamily
embarazo

Cómo lavar la ropa del bebé: el decálogo definitivo

1.- Aplica este decálogo a toda la ropa de tu bebé, al menos hasta que cumpla seis meses. Es decir, no solo a bodies, camisetas, pantalones y pijamas, sino también a la ropa de cama, la del carrito o las prendas de abrigo. Eso sí, asegúrate siempre de que no hay prendas que destiñan o sepárala por colores.

2.- Lava la ropa del bebé antes de la primera puesta. A veces rocían la ropa con formaldehído u otros productos que pueden ser agresivos para piel del bebé de manera que no se arruguen mientras están en venta.

3.- Lavar sus prendas de manera independiente. En esto, hay dos tendencias. Una dice que hay que lavar la ropa del bebé aparte durante al menos los primeros seis meses de vida del niño. Otra, que no es necesario, atendiendo siempre al sentido común (seguro que no se te ocurre meter los pijamas de tu recién nacido en la lavadora con un mono lleno de grasa). Si optas por limpiarla aparte, puedes poner la lavadora en un programa de media carga. Si aun así no tienes suficiente ropita para hacer una colada y la mezclas con la ropa de los mayores, es buena idea meterla en una bolsa protectora de redecilla.

4.- ¿A mano o a máquina? Gracias a los programas rápidos y de poca carga de las lavadoras actuales, es indiferente. Lo importante es asegurarse de que el aclarado es concienzudo. Si quedan restos de jabón pueden irritar la piel del bebé. Si tu lavadora tiene programa de doble aclarado, utilízalo. En caso de lavarla a mano, asegúrate de que no quedan restos de producto antes de secar la ropa.

5.- El jabón ideal. Cuanto más natural sea el jabón que utilizas, mejor (y no solo para el bebé, sino para toda la familia). Hay detergentes con elementos blanqueadores, suavizantes, conservantes o perfumes potentes que no están indicados para la ropa del recién nacido, por su capacidad sensibilizante y la presencia de alérgenos en su composición. Los detergentes líquidos se aclaran mejor y dejan menos restos que los jabones en polvo. Si el detergente que usas no es suficientemente fuerte para eliminar las manchas, prueba uno más potente en una sola prenda para asegurarte de que no irrita la piel del bebé.

6.- Nada de suavizantes. Contienen sustancias que pueden resultar agresivas para la piel de los niños, mucho más si el pequeño tiene eccemas o piel atópica. Por supuesto, de lejía y otros productos blanqueadores ni hablamos.

7.- Manchas difíciles. Si la ropita tiene manchas, procura lavarla cuanto antes para que no se resequen. Lo primero es aclarar la prenda con agua fría y dejarla a remojo una hora. Puede ser necesario utilizar un quitamanchas específico. Los hay para fruta, grasa, chocolate, sangre (las caídas están a la orden del día cuando los niños empiezan a caminar)…

  • Si se ha quedado alguna mancha amarillenta en la ropita blanca, prueba a frotarla con agua oxigenada rebajada en agua.
  • Para las manchas de vómito, es eficaz poner la ropa a remojo en agua con una cucharada de vinagre o bicarbonato.
  • Las manchas de caca de la ropa del bebé se quitan bien frotando la zona afectada con jabón en pastilla sobre una superficie dura, como la encimera del baño. Si no puedes lavar la prenda inmediatamente, necesitarás ponerla a remojo primero.
  • Las manchas de césped se quitan bien poniendo la mancha a remojo en leche fría, como las de tinta de bolígrafo o rotulador.

8.- Las prendas delicadas. La ropita con puntillas, encajes o bordados es preferible lavarla a mano. Acuérdate de extremar las precauciones en el aclarado y no la estrujes mucho antes de secarla.

9.- Prendas de lana. También es mejor lavarlas a mano, aunque las lavadoras tienen programas especiales para estas prendas que puedes usar si tienes costumbre de hacerlo. El agua debe estar siempre fría para que no encojan y es preferible no tenderlas, sino dejar que se sequen sobre una superficie lisa (puedes poner una toalla debajo para que absorba la humedad e irla cambiando) o sobre un radiador. Así evitarás que se deformen. 

10.- Planchado. Planchar está sobrevalorado, y más cuando hablamos de la ropa de los bebés, que necesitan tantos cambios. Muchas de sus prendas no necesitan pasar por la plancha para estar perfectas, así que es un paso que nos podemos ahorrar tendiendo la ropa nada más lavarla. Si, aun así, eres fan de la plancha, procura utilizar una temperatura lo más baja posible para no machacar demasiado los tejidos o interponer otra tela (un trocito de sábana vieja, como se ha hecho toda la vida para las prendas delicadas o los estampados plásticos).

 

Si te ha interesado este tema, participa con nosotros: