Cómo quitar los mocos a un bebé

Comentar: (0)

Compartir:

Es importante quitar los mocos al bebé (y los no tan bebés) para que no se desarrollen problemas posteriores pero ¿cómo hacerlo?

A los bebés se les tapona la nariz casi sin darte cuenta, y el exceso de mocos puede molestarles a la hora de comer y dormir ya que afecta a su respiración. Para ayudarlos a sentirse mejor podemos utilizar un humidificador ya que los ambientes un poco húmedos ayudan a descongestionarse.

Es imprescindible eliminar los mocos al bebé porque las consecuencias de no hacerlo pueden derivar, en caso de infección, en sinusitis, otitis, faringitis…

¿Cómo hacerlo?

Para empezar hay que despejar la nariz del niño mediante un lavado nasal, acostando al niño boca arriba primero giraremos su cabecita hacia un lado, aplicaremos el suero fisiológico para humedecer la fosa nasal, repetiremos hacia el otro lado y limpiaremos las secreciones, ¿cómo limpiar estas secreciones?

El aspirador nasal de cánula es la mejor opción para los bebés más pequeños, también están los aspiradores nasales ergonómicos, también conocidos como perita, o bien con unas pinzas nasales (tienen un tope para impedir introducirlas demasiado) que son especiales para eliminar los mocos secos de la naricita del bebé.

Lo que nunca hay que usar son los bastoncillos porque, al no poder calcular bien hasta donde lo introducimos, podemos hacer daño al bebé.

¿Cuándo hay que quitar los mocos al niño?

No hay que obsesionarse, con unas tres o cuatro veces al día suele ser suficiente.

Generalmente hay que hacerlo cuando notemos al bebé incómodo, si vemos, por ejemplo, que los mocos le provocan náuseas, sin embargo, si el niño está alegre, come bien y duerme como lo hace normalmente, entonces no hace falta limpiarle los moquetes ya que significa que estos no le molestan.

Antes de dormir es un buen momento para limpiarles los mocos ya que los bebés respiran casi todo el rato por la nariz ya que su reflejo de succión aún está muy desarrollado, por eso si tienen muchos mocos les provoca una sensación de ahogo y se despertará llorando.

Ocurre algo similar cuando hablamos de la hora de la comida. Al tener la boca tapada con el pecho o la tetina del biberón no pueden respirar bien por la nariz, por eso si tienen mocos suelen comer menos y vomitar más, evita que eso ocurra limpiando la nariz de mocos justo antes de comer.

 

Si te ha interesado este tema, participa con nosotros:

¿Te ha gustado este artículo?

Coméntalo

0

Valóralo

Votar estrellas: 
5

Average: 5 (1 vote)

Compártelo en redes sociales

Hola, tienes que registrarte o iniciar sesión para enviar tus comentarios. Gracias!

Artículos relacionados

Permitir cookies