Cuándo empezar a ofrecer agua al bebé

Letsfamily Spain -
23/08/2022 - Tiempo de lectura 6 mins
Cuándo empezar a ofrecer agua al bebé

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Cúando dar agua a un bebé
Agua bebé hasta 6 meses
Agua bebé desde 6 meses

Seguro que has escuchado que los bebés se deshidratan con facilidad y que sus requerimientos de agua son superiores a los de un adulto, por lo que, cuando llegan los meses de más calor, no hay madre que no se lo pregunte: “¿debo darle agua a mi bebé o tiene suficiente con la leche?». A continuación te contamos cuándo hay que dar de beber agua a un bebé.

Cuándo dar agua a un bebé

El 70% del peso corporal de un bebé es agua y para mantener esta proporción deben de consumir más líquido durante el día. Así que, para responder a la pregunta de cuándo dar agua a un bebé, podemos decir que hasta el medio año de edad, los bebés obtienen prácticamente todos los nutrientes e hidratación necesaria de la leche materna. La media de consumo viene a ser de unos 700 mililitros diarios durante esta fase. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda alimentar al bebé con leche materna exclusiva durante al menos los primeros 6 meses, pues la leche materna está compuesta por un 90% de agua.

Una vez superados los seis meses de vida, el bebé diversifica su mix de líquidos, con la llegada progresiva de agua y zumos de fruta. Instituciones como la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria determinan que el consumo total de líquidos para los bebés de entre seis y doce meses de edad se debería situar entre los 800 y los 1.000 mililitros diarios.

Entre los doce meses y los dos años, la cifra debería oscilar entre los 1.100 y los 1.200 mililitros cada día. Como te explicábamos, cuando se desarrolla la lactancia materna a demanda de una manera óptima, los bebés reciben todo el líquido e hidratación que necesitan por esta vía. Una vez que ya tienen doce meses, el agua va ganando terreno hasta ocupar el 80% del aporte de líquidos que debería recibir el bebé.

Determinadas condiciones, como las altas temperaturas, la sequedad ambiente, enfermedades digestivas o la fiebre hacen que sea más necesario estar pendientes de una correcta hidratación del bebé. Generalmente, en los casos en los que el bebé está pasando por un proceso de enfermedad digestiva, los especialistas suelen recomendar la administración de sueros y soluciones de rehidratación que optimicen la asimilación de agua y minimicen el impacto de la pérdida de líquido y sales.

Pese a lo anteriormente dicho, no es conveniente forzar al bebé a que tome líquidos si no tiene sed (salvo que el pequeño o la pequeña pase por un periodo de enfermedad como antes comentábamos). Y es que la sobrehidratación puede ser, en algunos casos, casi tan nociva como la pérdida de líquidos.

Cuando dar agua al bebe

El agua para el bebé hasta los 6 meses

Existen algunos motivos para que los bebés menores de seis meses no beban agua, al menos como recomendación general. Aquí te explicamos por qué.

Ya está suficientemente bien hidratado

Todos los pediatras concuerdan en que un bebé menor de seis meses, que está alimentado exclusivamente con leche materna o con fórmula no necesita beber agua. Recordemos que la leche materna o de fórmula está compuesta en casi un 90% por agua así que, ya ves, tu hijo recibe toda la hidratación que necesita por este medio. En los meses de calor, lo que debes hacer es darle el pecho a demanda –o el biberón con la frecuencia que te indique el pediatra- para que así el bebé sacie su sed. Si estás dando el pecho en época estival, una buena recomendación es que te preocupes por tu propia hidratación y bebas todo el líquido que te pida el cuerpo, para así generar suficiente leche.

Los riesgos ocultos del agua

Por lo demás, darle agua a un bebé recién nacido no solamente no es necesario, sino que hasta puede ser peligroso. Por un lado, porque el agua aporta sensación de saciedad, como lo sabemos todos los que alguna vez hemos hecho dieta para adelgazar. Entonces, al saciarse con el agua, el bebé succiona menos leche –y por ende, menos nutrientes.

Por otro lado, existen casos de intoxicación con agua, que es lo que ocurre cuando el nivel de electrolitos y de sodio baja drásticamente debido a la ingesta excesiva de agua. Si bien se trata de una complicación atípica, de producirse puede ser fatal. El único caso en el cual tu pediatra podría aconsejarte darle agua al bebé es si está con diarrea o con un cuadro de gastroenteritis, con el fin de evitar que se deshidrate.

Si de pequeño no, ¿entonces cuándo dar agua a un bebé?

Quedan claros los motivos por los que no hay que ofrecer agua al bebé de menos de seis meses. ¿Qué ocurre después? En cuanto empiezan a incorporar la alimentación complementaria, se les pueden ofrecer algunos sorbitos de agua junto con las comidas, sin forzarlo a beber, con el fin de que se acostumbren a su sabor insípido y la acepten bien. Por otro lado, la alimentación a base de leche materna o de fórmula no se debe suspender, sino que hasta el primer año de vida, la leche sigue siendo la principal fuente de nutrientes.

Una vez que el niño ha cumplido un año, y su dieta se parece a la del resto de la familia –ha incorporado bien los alimentos sólidos de toda clase y hace varias comidas al día- entonces sí, se le puede dar de beber agua a libre demanda.

Agua para biberones

Si le dais el biberón, deberás utilizar un agua de mineralización muy débil, ya que es la mejor para disolver la leche en polvo, al no alterar su composición, y la más conveniente como agua para beber, puesto que su baja concentración de minerales no sobrecarga los riñones de tu bebé. La preparación del biberón ha de realizarse con mucha higiene.

El agua para el bebe

El agua para el bebé a partir de los 6 meses

En cuanto tu hijo comience con la alimentación complementaria (alrededor de los seis meses de edad) también deberás incorporar bebidas aparte de la lactancia materna.

Puedes comenzar a ofrecer agua a tu bebé junto con sus primeras comidas. Utiliza para ello un vasito de transición. Si le ofreces agua mineral, procura que sea baja en sodio. Y si en casa bebéis agua corriente, hiérvela antes de ofrecerla al bebé.

Sin embargo, recuerda que en la alimentación de bebés, el principal alimento ha de seguir siendo la leche, que le provee del calcio, las proteínas, vitaminas y minerales que necesita para seguir creciendo sano.

Cómo aprenden los bebés a beber agua

En cuanto tu hijo recibe alimentos más sólidos, debe beber algo a continuación. Puedes comenzar en paralelo, ofreciéndole algo de líquido, lo mejor agua hervida (sólo durante 1 minuto y por cada 1000 mt sobre el nivel del mar o mineral) en un vaso de aprendizaje. Estos vasos son irrompibles y antivuelco y deberían tener una especie de boquilla. Los modelos con tetilla tienen poco sentido. No le dejes que chupe el vaso continuamente. A partir del décimo mes, tu hijo tampoco necesita la boquilla, sino que puede aprender a beber bien del vaso.

¿Zumo para el bebé o no?

Evita por completo los zumos industriales que están saturados de azúcar, conservantes, colorantes artificiales y que aportan muy poco a su alimentación. Puedes comenzar a ofrecerle a tu bebé pequeñas cantidades de zumo de frutas, siempre y cuando sea fresco y exprimido en casa, y sin agregarle azúcar.

Sin embargo, un niño pequeño no debería beber más de una taza, o una taza y media, de zumo por día. Esto es porque si le das mayores cantidades desplazará a la leche –que lo alimenta más- y al agua –que es la mejor manera de mantenerse hidratado sin sumar calorías ni dañar sus dientecitos.

Bebidas a evitar para bebés

Es importante enseñarles a crear hábitos saludables desde muy pequeños, ya que muchos niños en edad escolar están tan habituados a las bebidas industriales que prácticamente no beben otra cosa, con las consecuencias negativas que esto conlleva para su salud.

  • Si al dejar de tomar el pecho (o el biberón) y pasar a la leche de vaca, a tu pequeño le cuesta aceptarla, sí puedes darle sabor con un poco de cacao en polvo. También puedes ofrecerle yogur bebible.
  • Lo ideal sería que tu pequeño no consumiera jamás bebidas gaseosas, que además de estar llenas de azúcar y de conservantes químicos, tienen gas y le arruinan el apetito.
  • También deberías evitar los tés de hierbas, de los que no se ha demostrado que sean inocuos en niños pequeños. El té negro en principio es seguro, pero también aporta cafeína.
  • Por el mismo motivo deberías prescindir de las bebidas energéticas.

De todas maneras, tampoco caigas en la prohibición total. Si tu niño está habituado a beber agua todos los días, no le hará daño disfrutar de un zumo en ocasiones especiales como las fiestas de cumpleaños.

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