El desarrollo de la lateralidad en los bebés — Lets Family
El desarrollo de la lateralidad en los bebés

El desarrollo de la lateralidad en los bebés

Es más evidente a la hora de escribir y es lo que nos define como diestros o zurdos, pero también manifestamos lateralidad en la vista, la audición y la elección de un pie por sobre el otro. Veamos cómo comienza a desarrollarse la lateralidad en nuestros hijos desde bebés.

¿Por qué tenemos lateralidad?

Nuestro organismo está desarrollado de forma simétrica, así es como tenemos dos ojos, dos manos, dos piernas, dos oídos, dos pulmones, dos riñones, etc. Y lo que es más importante, dos hemisferios cerebrales relativamente autónomos, al punto que algunos especialistas llegan a hablar de dos cerebros, el izquierdo que controla al lado derecho del cuerpo, y el derecho, que controla al lado izquierdo. Para evitar que se produzcan órdenes contradictorias entre ambos hemisferios y que podamos manejar de manera coordinada todo nuestro cuerpo es importante que un hemisferio domine sobre el otro. En esto consiste la lateralidad.

De bebés, exploración y alternancia

Los bebés pequeños no tienen preferencia por utilizar una u otra mano, enfocan alternativamente con uno u otro ojo, etc. Cuando son pequeños el uso de uno u otro lado es indistinto. Más adelante, alrededor de los siete meses, pueden comenzar a manifestar cierta preferencia, pero lo normal es que se produzcan períodos de alternancia. Como padres debemos permitir y fomentar que nuestros hijos cojan objetos con ambas manos (por ejemplo, podemos alternar al ofrecerles la cucharilla a la hora de comer). De esta manera permitiremos que cada niño desarrolle su lateralidad de acuerdo con su conformación neurobiológica.

¿Y a qué edad se define la preferencia?

Alrededor de los 5 años se espera que los niños ya manifiesten preferencia por uno u otro lado. En el pasado se tendía a forzar la lateralidad derecha, “corrigiendo” a los niños que manifestaban predilección por la mano izquierda, lo que les traía muchos problemas. Por suerte, en la actualidad sabemos que no hay nada de malo en ser zurdo . Si tu hijo manifiesta esta lateralidad, como aproximadamente el 10% de los niños, respétalo y simplemente procura ayudarlo a conseguir instrumentos apropiados, como tijeras, adaptadas a su desarrollo.

El problema de la lateralidad cruzada

Como hemos visto no hay una lateralidad mejor que la otra. El inconveniente ocurre cuando los niños llegan a la etapa escolar sin haber definido claramente una lateralidad, o cuando privilegian el uso de una mano, pero del ojo contrario. En esos casos se habla de lateralidad cruzada, y sí puede traer problemas de aprendizaje, por ejemplo en los cálculos, en la lectoescritura o en la psicomotricidad. Algunos pueden presentar tartamudeo, problemas de orientación o de coordinación. En cualquier caso, debe ser diagnosticada por un especialista. La buena noticia es que se la puede corregir mediante una serie de ejercicios para ayudar al niño a desarrollar todo su potencial.

Si te ha interesado este tema, participa con nosotros: