El desarrollo del gateo | LetsFamily
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Desarrollo del gateo en el bebé

El desarrollo del gateo

Entre los 6 y los 10 meses, la mayoría de los bebés realiza una importante conquista en su desarrollo: se trata del gateo. Para ellos, gatear significa ganar autonomía, poder desplazarse por sus propios medios para alcanzar los objetivos (que pueden ser desde un juguete que se cayó rodando fuera de su alcance, hasta la voz de mamá que les llega desde otra habitación). ¿Qué tiene que ocurrir para que tu bebé pueda gatear? ¿Cuál es tu papel?

Antes del gateo

El gateo es un hito de la motricidad importante de los bebés que se alcanza cuando estos tienen suficiente equilibrio y fuerza muscular como para coordinar los movimientos de los brazos, la cabeza y las piernas. Primero deben poder sentarse por sus propios medios y mantener el tronco erguido. En general comienzan apoyándose sobre sus bracitos y volviendo a su lugar, hasta que poco después se dan cuenta de que pueden impulsarse con las piernitas (apoyándose sobre las rodillas) para ir hacia donde ellos quieran. ¡Un logro que es una recompensa en sí mismo!

Lo importante es desplazarse

No todos los bebés gatean del mismo modo. Mientras que algunos consiguen desplazarse hacia delante, otros lo hacen hacia atrás y también es normal. Algunos bebés comienzan pivoteando en círculos, o bien reptando al estilo comando (sin despegar las rodillas del suelo). En efecto, levantar la barriguita suele costarles bastante al principio. Otros gateadores se preparan para caminar apoyando las plantas de los pies, o bien de uno solo, además de las manos. Todos ellos son métodos válidos que demuestran que el bebé puede moverse con autonomía.

¿Y si jamás gatea?

En principio no hay que preocuparse, ya que aproximadamente uno de cada cinco bebés aprende directamente a caminar, sin pasar por el gateo. Puede que tu bebé haya tenido alguna mala experiencia (un golpe o una caída) que lo haya disuadido de lanzarse a gatear. Puede que sea algo perezoso y que esté muy feliz sentado en su sitio. Y que no gatee no significa que aprenderá a andar antes que otros niños (lo normal es entre el año y los 18 meses).

No obstante, si notas que con 10 meses tu bebé todavía no logra mantenerse sentado por sí solo, si a los 14 meses no intenta siquiera ponerse de pie sosteniéndose de un mueble, o si lo notas muy incómodo cuando está boca abajo, no está de más que lo consultes con tu pediatra.

Qué podéis hacer los padres

De nada sirve intentar “enseñarle” a gatear a los bebés, es algo que aprenden (o no) por sus propios medios. Vosotros sí podéis estimularlo con juegos y juguetes colocados fuera de su alcance, tumbándolo sobre su barriguita y ayudándolo a ganar fuerza en sus bracitos. Y una vez que vuestro hijo se desplace, tenéis otra función esencial: ¡aseguraros de que todos los enchufes están cubiertos, que no hay objetos peligrosos a su alcance ni esquinas contra las cuales pueda golpearse!