El uso del termómetro » LetsFamily

El uso del termómetro

La fiebre en sí misma no es una enfermedad, sino un síntoma que acompaña a muchas enfermedades, normalmente son infecciosas, pero que también se puede producir en otros casos, como deshidrataciones o insolaciones.

Si tienes la sospecha de que tu hijo tiene fiebre es importante que le tomes la temperatura con la máxima precisión posible. Hay varios tipos de termómetro en el mercado (digitales, auriculares, tiras plásticas, chupetes termómetro, etc)

Sea cual sea el que utilices, asegúrate de que el termómetro funciona correctamente. Evita que esté expuesto previamente al sol o a altas temperaturas. Si se trata de un termómetro digital tiene que haberse borrado la última medición de la pantalla.

Respecto al bebé, no debes tomarle la temperatura después del baño o si ha estado muy abrigado. Esto podría afectar la medición. En los recién nacidos el exceso de abrigo también puede elevar la temperatura.

Termómetros digitales

Los termómetros digitales son fáciles de usar, de leer y rápidos. La mayoría te da un resultado exacto entre diez segundos y dos minutos después de ponérselo al bebé.

Algunos termómetros digitales están específicamente diseñados para tomar la temperatura por el recto, pero la mayoría se pueden utilizar por vía rectal, oral (bajo la lengua) o debajo del brazo.

Los termómetros digitales del oído son más caros y pueden usarse solamente en el oído.

Si todavía tienes en casa, un termómetro antiguo de mercurio, debes deshacerte de él adecuadamente. Pregunta en tu farmacia; infórmate sobre los lugares en lo que puedes desechar desperdicios tóxicos cerca de tu casa.

Durante los primeros tres meses de tu bebé, probablemente, el pediatra te recomiende que tomes la temperatura por el recto, porque es el método más preciso. A algunos bebés no les importa que les tomen la temperatura a través del recto, mientras que otros odian este procedimiento. Si tu bebé protesta, es mejor primero tomarle la temperatura en la axila y luego la temperatura rectal, si la primera lectura está por encima de los 37 grados centígrados.

Termómetros del oído

Los termómetros del oído son rápidos, seguros y cómodos. El único problema es que son un poco más difíciles de usar que otros termómetros digitales. De hecho, si no insertas el termómetro de oído correctamente, puede ser difícil tener un registro preciso y coherente. Además, si tu bebé tiene mucha cera acumulada en el oído, eso puede interferir con una lectura precisa.

Si este método te gusta, pídele a tu médico que te enseñe a utilizarlo correctamente. Mientras aprendes a usarlo, sería bueno confirmar los resultados con una lectura rectal.

Los termómetros de oído no son recomendados para los bebés menores de 6 meses, porque los canales angostos del oído de los bebés pequeños pueden hacer difícil insertar el sensor adecuadamente.

Bajo el brazo

Si te recomiendan que le tomes la temperatura al bebé por la axila, lo único que necesitas es un termómetro digital normal. Es un método fácil y seguro.

El inconveniente es que el registro por axila no es tan preciso como otros métodos. De hecho, una lectura de axila externa puede obtener hasta 2 grados menos que una lectura rectal interna. No te recomendamos este método si tu hijo tiene menos de 3 meses.

Para tomar la temperatura por la axila, desnuda a tu bebé de la cintura para arriba y siéntalo en tus piernas o a tu lado. Trata de mantenerlo relajado y ocupado. Puedes leerle mientras un cuento.

Asegúrate de que la zona debajo del brazo de tu bebé esté seca y luego desliza la punta del termómetro bajo su axila hasta que esté en contacto total con su piel, así que sostén el brazo de tu bebé con firmeza hacia un costado o crúzalo a través de su pecho. Cuando el termómetro emita un sonido, sácalo y revísalo.

Termómetros orales

Son mejores otras opciones hasta que tu hijo tenga 4 ó 5 años de edad. Es casi imposible obtener una lectura oral de un bebé o niño pequeño.

Termómetros de chupete

Si tu bebé usa chupete, podrías utilizar un termómetro de chupete. Aunque muchos pediatras no los recomiendan porque hay más posibilidades de error que si le tomas la temperatura a tu bebé oralmente, rectalmente o bien, bajo su axila.

En este caso asegúrate de que la tetina permanezca en la boca de tu bebé durante unos tres minutos. Estos termómetros de chupón suelen dar resultados un poco bajos, así que si los utilizas, tenlo en cuenta.

Actualmente ningún otro método se considera fiable. El método que consiste de tiras, que se adhieren sobre la frente del niño, puede funcionar para una lectura rápida en un momento de apuro, pero no las uses cuando necesites una lectura precisa.