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¿Esperas un bebé? Consejos para dormir bien con calor

Al dormir, la temperatura del cuerpo desciende. Si hace demasiado frío o demasiado calor el cuerpo intenta alcanzar la temperatura adecuada primero, y dormir después. Además, la sensación de calor aumenta durante el embarazo. Según datos de Mitsubishi Heavy Industries, la mejor temperatura para conciliar el sueño son 26 grados centígrados. Por encima de 27 grados, sin embargo, la calidad del reposo disminuye porque hay menos ciclos de sueño profundo.

Puedes dormir con aire acondicionado pero siempre a 26 grados. No es necesaria una temperatura menor para descansar. Para conseguir esta temperatura podemos optar por la función programación 24h, que permite programar el encendido y apagado del equipo a unas horas concretas; o por la función sleep, que hace que el aire se apague en el momento que decidamos, al cabo de las horas seleccionadas.

Te recomendamos que orientes las lamas del aire acondicionado de modo que la embarazada no reciba el chorro de aire de forma directa, lo que podría perturbar su descanso.

No dar vueltas en la cama en caso de no poder dormir. Las vueltas calientan más el cuerpo y empeoran la situación. Levántate a beber un vaso de agua, leer un libro o ver un capítulo de tu serie favorita. Estar tumbada te ayudará a descansar.

Este consejos es válido tanto para las embarazadas como para el resto de familiares, ventilar la habitación a primeras horas del día y antes de que las temperaturas suban, no en horas de máximo calor.

Una vez ventilada la habitación, bajar las persianas y cerrar las ventanas. Mantener la casa en penumbra evita que el sol penetre y que la casa se convierta en un horno.

Dar un paseo antes de dormir. Para el embarazo es esencial realizar actividades deportivas de bajo impacto y las horas más frescas son el mejor momento para ello. Además, hacer ejercicio ayuda a conciliar el sueño.

Lo mejor es utilizar tejidos naturales y transpirables, como el algodón o el lino. Usar ropa ancha y fresca que no se ajuste al cuerpo y colores claros o neutros que reflejen la luz del sol ayudará a no acumular calor de más para la noche.

Siempre que sea posible es ideal que la embarazada duerma la siesta, o por lo menos descansar durante las horas de máximo calor, con las persianas bajadas y el aire acondicionado a 26 grados.