Guardería | Consejos para que tu hijo se adapte ✅
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Primeros días de guardería

¿Guardería por primera vez?

Casi todos los padres recuerdan el primer día de cole de sus hijos porque es un momento señalado que indica que se está haciendo mayor. Pero el primer día de guardería también es muy importante. Suele ser la primera separación de papá y mamá, al menos durante unas horas diarias, y eso no pasa desapercibido para ningún progenitor.

Las guarderías son instituciones serias de cuidado y educación infantil (siempre que estén debidamente habilitadas, claro está). El tiempo que tu hijo pasa en la guardería lo vive rodeado de otros niños, con la consecuente ventaja de interacción social, ¡y diversión! Las personas que trabajan allí están formadas profesionalmente, tienen muchos recursos para cuidar, animar y estimular a cada niño según su desarrollo.

Aunque tengamos esa información más que asimilada, es importante ayudar a nuestros hijos a adaptarse a esa etapa.

Si sois padres primerizos seguramente os asaltarán unas cuantas dudas. Estas son las más comunes:

¿Cómo vestir al bebé?

La ropa cómoda, fácil de poner y quitar (en alguna guarderías especifican que en lo posible es preferible evitar los petos) y que transpire bien es la mejor idea. En muchos centros piden también que dejemos allí alguna muda interior y otra exterior por si hace falta en un momento determinado. Y el babi o la bata de guardería, además de un babero, son otros imprescindibles. No olvides marcar todas sus prendas para evitar extravíos.

¿Hay que llevar pañales?

Sí, a no ser que en la guardería elegida nos avisen de que ese gasto corre de su parte. También es habitual que nos pidan que llevemos otros objetos básicos que se quedarán en el casillero del bebé, como crema para que no se irrite la piel por el pañal si es sensible a él y un par de chupetes si los usa.

¿Y comida?

Depende del centro, por eso lo mejor es preguntar si no nos han informado antes. En muchas de ellas es el centro el que la proporciona, en otros permiten que llevemos algo de fruta y/o leche. Si el bebé es muy pequeño y toma leche de fórmula de una marca concreta y no otra, habrá que llevarla también. Y en caso de que tome pecho es posible que nos la guarden en el frigorífico si la llevamos. En este punto conviene siempre preguntar antes de que llegue el primer día para no equivocarnos.

Graduar la asistencia a la guardería

Normalmente, en las escuelas infantiles y guarderías diseñan un calendario de mínimos según el cual los niños se incorporan por turnos durante la semana: unos pocos van lunes y miércoles, otros martes y jueves… O bien establecen un horario de modo que algunos vayan las dos primeras horas y los otros las dos siguientes… En todas las escuelas infantiles hay niños que empiezan más tarde, o que acuden durante un periodo mucho más prolongado en horario reducido para que se vayan adaptando poco a poco. Cada niño y sus padres tienen sus ritmos, y en las escuelas infantiles están acostumbrados a respetarlos. Si vuestro trabajo os permite hacer un aterrizaje más gradual en la rutina, aprovechadlo. Y si no es posible, no os sintáis mal: vuestro hijo se va a adaptar estupendamente.

Los primeros días de guarde, mejor con papá o mamá

En muchas escuelas está establecido que los primeros días el niño esté acompañado por su padre o por su madre. Es una buena manera de generar confianza en el nuevo espacio y las nuevas rutinas y de empezar a establecer un vínculo con la educadora desde los brazos de las figuras de referencia del niño y les da seguridad.

Siempre hay que despedirse

Una de las cosas que más nos cuesta es despedirnos del bebé. Sin embargo, para él o ella no es tan traumático como pensamos, seguramente lo es más para nosotros. Por eso los especialistas aconsejan despedirse con naturalidad, como si se tratara de un niño más mayor, intentado sobre todo no transmitirle la angustia que sentimos por separarnos.
Darles referencias claras para ellos, como “después de comer”,”después de jugar en el patio” o “después de la siesta” les ayudará a saber a qué atenerse.Los niños pequeños llevan mal la incertidumbre, y marcharse aprovechando un momento de distracción solo hará que se sienta abandonado.Piensa que le estás dejando en buenas manos. 🙂

 El objeto de apego

No es obligatorio, y además no en todas las guarderías los permiten, pero en la mayoría sí dejan, y aconsejan, que el pequeño lleve consigo algún objeto de apego que le dé seguridad. Puede ser su peluche favorito, una muñeca de la que nunca se separa, la mantita con la que duerme y que huele a casa… Cualquier objeto conocido y querido es buena idea.

Puntualidad al dejarle y al recogerle

Fundamental. Si llegas con el tiempo justo siempre vas a tener más nervios, y se los transmitirás. Y para el niño es muy importante que estés puntual para recogerle.

Disfruta con tu peque cuando sale de la guarde

Pasar tiempo en la guardería implica estar lejos de ti, su figura de referencia. Lo que quieren los niños, todos, es estar con sus padres, y en los primeros años de vida, especialmente, con su madre. Cuando le recojas, olvídate de todo lo demás y juega con tu hijo, llévale al parque, habla con él, valora lo que hace en la guarde…

Habla con su educadora

Nadie conoce a tu hijo mejor que tú. No tengas ningún problema en hablar con la educadora de tu hija o tu hijo sobre su evolución, cualquier cambio de actitud, lo que te inquieta…  La agenda en la que apuntan en muchos centros cómo le ha ido el día al peque es de gran ayuda.

 Coordínate con la escuela para introducir cambios en la vida de tu hijo

Dejar el biberón, dejar el chupete, organizar el menú diario para que la comida de la guarde y la cena en casa sean equilibradas… Todos estos aspectos deben coordinarse con la escuela, para que la estrategia sea conjunta.