Guía para una lactancia exitosa en verano

Comentar: (0)

Compartir:

Guía para una lactancia exitosa en verano

El calor y el aumento de la temperatura corporal hacen que las tomas puedan ser un poco incómodas y que el bebé se muestre inquieto o mame menos tiempo.

Sin embargo, cuando el calor aprieta es más importante que nunca continuar con la lactancia materna para que el pequeño no se deshidrate y  mamá también tiene que cuidar su alimentación. A continuación, una guía para continuar con la lactancia exitosamente también en verano.

Guía para la lactancia

Estar atentos a las señales del bebé y buscar sitios frescos para amamantarle son solo algunas de las ideas recogidas en la guía que ha elaborado la marca Medela para una lactancia más fácil en verano:

  • Deben eliminarse los horarios estrictos y las tomas controladas. Éstas deberán realizarse a demanda. Con las altas temperaturas el bebé suda más y corre el riesgo de sufrir deshidratación. La leche materna le proporcionará todo el líquido que necesita.
  • Hay algunas señales que indican que el bebé tiene sed: cabeceo, se lleva la mano a la boca, saca la lengua… Si se producen, habrá que darle una nueva toma evitando que el bebé llegue a llorar.
  • Es idóneo realizar las tomas en lugares frescos. Conviene mantener las ventanas cerradas y las persianas bajadas para refrescar el ambiente. Y en el caso de que la habitación donde la madre vaya a dar el pecho disponga de aparato de aire acondicionado, es fundamental no exponer directamente al bebé al flujo del aire.
  • Cuando el bebé y la madre se encuentran cómodos y relajados la toma suele ser más eficaz porque ese estado favorece el flujo de leche. Un baño previo en la piscina o en casa para refrescarse, además del contacto piel con piel, puede ser de gran ayuda. Eso sí, no es recomendable amamantar en la piscina.
  • Es importante asegurarse de que el bebé se encuentra fresco y protegido del sol. Mantenerlo a la sombra es crucial, además de contar con un protector solar y una gorra para resguardarle del sol.

Cuidados para la mamá

Al igual que el bebé, la madre también necesita hidratarse más frecuentemente cuando da el pecho y no sólo por el calor, también porque la hormona que se segrega cuando se amamanta, la oxitocina, provoca sed. Se aconseja beber entre 2,5 litros de agua y 3 al día y beberse un vaso durante la toma o alternar con zumos naturales o infusiones frías (sin teína). Mejor evitar los refrescos azucarados y las bebidas con gas.

Para mantener la hidratación son ideales las frutas veraniegas como el melón o la sandía, con mucha cantidad de agua acompañada de vitaminas y minerales. Incluir verduras, hidratos de carbono como cereales integrales o proteínas de calidad (como el pescado) y grasas saludables (como la del aguacate o los frutos secos), ayudarán a mantener una alimentación saludable que garantice el aporte óptimo de nutrientes al bebé también en verano.

Si te ha interesado este tema, lee el siguiente artículo:

¿Te ha gustado este artículo?

Coméntalo

0

Valóralo

Votar estrellas: 

Average: 5 (1 vote)

Compártelo en redes sociales

Hola, tienes que registrarte o iniciar sesión para enviar tus comentarios. Gracias!

Artículos relacionados

Permitir cookies