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La alergia a productos alimenticios: la leche de vaca

Cuando los niños todavía son pequeños los alérgenos más frecuentes son la leche de vaca, la soja, las proteínas del huevo de gallina, el pescado, las nueces y el trigo. La leche de vaca es casi siempre la primera proteína extraña con la que tiene contacto el bebé. Cabe la posibilidad incluso de que algunos bebés alimentados al pecho desarrollen alergia o intolerancia a las proteínas de la leche de vaca ya que éstas pueden pasar a la leche de la madre y llegar al bebé . En realidad, el alimento que más alergias e intolerancias causa es la leche.

La alergia a la leche de vaca afecta al dos o tres por ciento de los niños.

Síntomas

Una alergia a la leche de vaca se puede expresar a través de diferentes síntomas: Puede afectar a las vías respiratorias, la piel y el aparato gastrointestinal, por eso si tu hijo ha bebido leche de vaca o comido algo que la contenga, atiende a los siguientes síntomas: resfriado, tos, asma, pitidos al respirar, eczemas, urticaria y vómitos o diarrea. Si está afectado el aparato gastrointestinal las evacuaciones pueden contener moco o sangre.

Tratamiento

En un principio el tratamiento consiste en dejar de tomar el alérgeno, es decir la leche de vaca y todos los alimentos que contengan leche de vaca . Como sustituto puedes darle a tu hijo una leche dietética especial. Tu pediatra también te comentará en qué te tienes que fijar a partir de ahora. Si se sospecha que la intolerancia o alergia se produce a través de la madre, algo más infrecuente, la madre tendrá que probar a suprimir por completo las proteínas lácteas de su dieta (a veces hasta la carne de vacuno).

Si tu hijo reacciona con una alergia a la leche de vaca a una edad muy temprana no quiere decir que tenga que vivir el resto de su vida con este síntoma, en la mayoría de los casos desaparecen con el tiempo. En el 50% de los niños después de un año, en el 75% después de dos y en el 90% después de tres años. Esto significa que tu hijo tiene muchas posibilidades de poder tomar leche de vaca a partir de los tres o cuatro años.