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La bolsa de paseo del bebé

? Pues depende. ¿Eres de carrito o de porteo? ¿Cómo se alimenta tu hijo? Y, aunque parezca intrascendente, ¿cómo es tu bolso normal? ¿Llevas un maxibolso cargado hasta la cremallera o te vale con un pequeño clutch para meter las llaves, el móvil y algo de dinero?  

Es así. En el bolso de paseo del bebé debemos llevar todo lo necesario para pasar unas horas fuera de casa con nuestro hijo, pero lo que cada madre o padre considera “imprescindible” varía mucho en función de su estilo de crianza y su personalidad.

Los básicos

Pañales. Con dos o tres es suficiente. Si sales de paseo con fular, posiblemente llevarás dos. Si vas con carrito y te gusta tenerlo todo bajo control, es posible que no te conformes con menos de cuatro, aunque sepas que es muy improbable que llegues a usarlos nunca.

Toallitas desechables. Para salir a la calle, elige envases pequeños o reserva los que se están terminando. ¡Los paquetes grandes pesan y abultan una barbaridad!

Cambiador. Es una tela con un lado plastificado que puedes colocar sobre cualquier superficie para cambiar a tu bebé. La mayoría de las bolsas de paseo llevan uno incorporado, aunque a algunos padres les resulta más práctico un cambiador que no vaya integrado en la bolsa con cremalleras o corchetes, sino independiente, para poder sacarlo y meterlo en la bolsa con un solo gesto.

Una gasa grande para limpiarle la carita, para el momento de soltar los gases, por si te has olvidado del babero y para mil situaciones más. Incluso puede sustituir al cambiador.

Una muda de cambio. Sería suficiente con un body, un pantaloncito con patucos integrados en invierno o con calcetines en verano y una camiseta o jeresey, ya que en los meses fríos llevaremos al bebé, además, con un buzo o un abrigo. Pero, según sea nuestro estilo, podemos necesitar el body, otro vestidito, leotardos, chaquetita, pololos, calcetines, gorrito, complementos…

Bolsa de plástico desechable. Sí, normalmente cambarás a tu bebé en un sitio en el que puedas deshacerte del pañal en el acto, pero, ¿qué pasa si no es así? También te resultará útil para guardar la muda sucia si tienes que cambiar al peque.

Chupete de recambio en una cajita o portachupetes. Solo si tu bebé lo usa, claro. Pero si tu hijo es chupetero, más vale tener un repuesto por si el “tete” se pierde o se mancha.

Mantita o una toquilla.

Si utilizas carrito, la burbuja plástica para la lluvia, que también viene muy bien los días de viento o con mucho frío.

La comida en la bolsa de paseo

Si tu bebé se alimenta exclusivamente con lactancia materna, la bolsa cambiador se aligera inmediatamente: no necesitas llevar nada, como mucho un babero pequeño, de los de velcro. Otra cosa es que lleves algún disco de lactancia o pezoneras si los necesitas.

Si tu bebé toma biberón, necesitarás además un dosificador de leche de fórmula con varias dosis (si tienes previsto pasar unas cuantas horas fuera de casa, es aconsejable llevar un par más de las que creas que vas a utilizar). Y, por supuesto, el biberón con agua calentita en una bolsa térmica. Esto también es una cuestión de sentido común: para una expedición a la tienda de la esquina, no suele hacer falta llevar nada.

Complementos tentadores

Algún juguete pequeño. Al principio, no los necesita. A medida que el bebé crece, si va en carrito se convierte en un must.

Suero monodosis y gasas esterilizadas. Para limpiar la cara, la nariz o los ojitos del bebé. Algunos padres no saben vivir sin sueros monodosis. Otros no los usan jamás fuera de casa.

Crema para el pañal. Si sueles ponérsela, lo considerarás un imprescindible.

Colonia. No, no es imprescindible y puede derramarse en el interior del bolso.

Protección solar. A los bebés no debe darles nunca el sol directo. Y antes de los seis meses, se desaconsejan los protectores solares con filtro químico.

Peine, tijeritas, crema hidratante y otros útiles de aseo. Pueden perderse y no suele ser necesario utilizarlos fuera de casa.

Un pijamita. Si vamos a volver tarde a casa, puede ser práctico regresar con el bebé ya cambiado para no molestarlo mientras duerme.

Biberón con agua. Los bebés menores de seis meses alimentados con leche materna a demanda no necesitan beber agua. A partir de los seis meses, y si toman otros alimentos, la Asociación Española de Pediatría recomienda ofrecerles agua de vez en cuando, pero en vaso, no en biberón.