La ictericia neonatal

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12/07/2022 - Tiempo de lectura 4 mins
La ictericia neonatal

Este artículo trata de:

Ictericia neonatal
Síntomas
Tratamiento

Algunos padres se asustan cuando su hijo de repente se empieza a poner amarillo, empezando desde el blanco de los ojos. Pero la ictericia neonatal no es motivo de preocupación. Te contamos en qué consiste esta afección.

¿Qué es la bilirrubina?

Antes de hablar de la ictericia neonatal, hay que explicar brevemente qué es la bilirrubina.

Se trata de un pigmento amarillo que se elimina por las heces y se origina por la destrucción de los glóbulos rojos. Esta coloración es uno de los componentes de la bilis, que se almacena en la vesícula biliar. Para que sea eliminada, el hígado tiene que procesarla un poco.

La bilirrubina es la causante de la que la piel del bebé se vuelva amarillenta. En algunos casos, los ojos también adquieren esta tonalidad, que en algunos niños está más cercana al naranja. Esto ocurre porque la bilirrubina se ha alterado y ha aumentado sus niveles normales, que suelen estar entre 1-2 mg/ml.

¿Qué es lo que ocurre cuando aparece ictericia?

Estos niveles aumentan por distintas razones, por ejemplo, si se destruyen glóbulos rojos en la sangre, provocando que se libere la bilirrubina. La ictericia neonatal es muy común en recién nacidos, ya que en la sangre del niño hay muchos glóbulos rojos que tienen que ser reciclados.

También puede ocurrir por algún problema de hígado, es decir, que no procesa bien los alimentos, los desechos, etc… Y es que, poco después de nacer, el hígado del niño todavía no es tan productivo como el de un adulto, por eso no puede descomponer la bilirrubina que se produce durante el reciclaje de la sangre, ni expulsarla completamente del cuerpo. Esta sustancia se deposita entonces en la piel y produce esa coloración amarillenta.

En alguna ocasión puede ocurrir que la ictericia sea grave, esto ocurre cuando hay problemas de incompatibilidad entre la sangre de la mamá y el bebé. Si el nivel de bilirrubina es muy alto, puede provocar lesiones en el cerebro. Se soluciona cambiando la sangre del bebé por otra de otro grupo que sea compatible mediante un proceso llamado exanguinotransfusión.

Síntomas de la ictericia neonatal

Muchos recién nacidos suelen sufrir ictericia leve por la destrucción de glóbulos rojos, de hecho, en las primeras semanas de vida, se destruyen muchísimos glóbulos rojos. Este trastorno suele aparecer en los bebés entre el segundo y el tercer día de vida y desaparece a las dos semanas, ya que en estas semanas el hígado aún está inmaduro y trabaja lento. Pero, ¿cómo nos damos cuenta los papás de que el bebé tiene ictericia?: porque vemos un color amarillento en la piel, que empieza en la cabeza y baja hacia el torso y piernas.

Tratamiento de la ictericia neonatal

La ictericia neonatal es para algunos padres la primera enfermedad por la que tienen que pasar con sus hijos. Si la coloración no es tan fuerte, es suficiente colocar al bebé cerca de un ventana para que le dé luz, ésta acelerará la eliminación de la bilirrubina. La leche materna también puede acelerar este proceso. Si la coloración es más fuerte, tu hijo se tendrá que someter a una fototerapia que normalmente se realiza directamente en el hospital.

Ictericia neonatal

Síntomas de ictericia en bebés prematuros

La principal señal de alerta de ictericia en bebés prematuros es, precisamente, la coloración que toma la piel. Lo habitual es que empiece a aparecer en el rostro y luego en las extremidades inferiores, el pecho y el área del abdomen. No se trata de una dolencia grave, aunque, en algunos casos, los niños pueden mostrar síntomas de agotamiento y apatía, así como dificultades para tomar la leche.

Una de las principales causas de la aparición de ictericia en bebés prematuros es el deficiente crecimiento del hígado. La placenta es la encargada de eliminar la bilirrubina cuando el niño está en el útero pero, una vez que ha nacido, el hígado toma el relevo. Si el pequeño tiene alguna afección hepática, el procesamiento del pigmento se realiza más despacio y entonces surgen incidencias. Asimismo, los recién nacidos segregan más cantidad de bilirrubina que los adultos, puesto que la renovación de los glóbulos rojos es más activa.

El protocolo habitual de los hospitales marca la realización de análisis de sangre a los pequeños que llegan al mundo en las horas siguientes al alumbramiento. Gracias a estas pruebas, se puede saber si un niño tiene unos niveles de bilirrubina anormales. El tratamiento consiste en vigilar al bebé y asegurarse de que está bien hidratado. En algunas ocasiones, se recurre a la fototerapia para acelerar la recuperación. Si el brote de ictericia es muy fuerte, los especialistas recomiendan hacer una transfusión de sangre.

No os preocupéis, porque hay solución: de hecho, la más leve, desaparece sola. Si está causada por una alimentación insuficiente, vale con darle el pecho más a menudo y corregir la postura. Si la ictericia es más intensa o no desaparece, se suele aplicar fototerapia, un tratamiento que consiste en exponer al bebé a una lámpara de luz ultravioleta que se encarga de transformar la bilirrubina en biliverdina, una sustancia que el organismo sí puede desechar. Solo si esto no funcionase, es cuando se realiza la exanguinotransfusión, pero ¡tranquilos! Esto solo ocurre pocas veces.

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