Lactancia y trabajo, ¿cómo compaginar?

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Lactancia y trabajo

La vuelta de las vacaciones supone también para algunas mamás la incorporación al trabajo tras la baja maternal. Y aunque en algún momento hay que retomar la rutina de antes de ser mamás, casi siempre nos parece demasiado pronto. Sobre todo si aún estamos dando el pecho. ¿Qué hacer ahora que el bebé no nos tiene las 24 horas para él? ¿Cómo seguir dándole leche materna si no vamos a estar en casa? Lo cierto es que se puede seguir alimentando al bebé con nuestra leche aunque pasemos 8 horas o más fuera de casa, aunque habrá que poner en marcha la logística. 

Si han pasado menos de 9 meses desde el nacimiento del bebé, tienes derecho a reducir tu jornada en media hora o disponer de una hora dentro de la jornada habitual, con la posibilidad de dividirla en dos fracciones de media hora. Si alguien cercano puede acercarte al niño al trabajo para darle de mamar en ese tiempo, perfecto. Pero como esa opción no suele estar al alcance de todos, si no te da tiempo a ir a casa y volver aún queda otra alternativa: extraerte leche y conservarla bien para cuando la necesites.

Puedes empezar con la extracción incluso en las primeras semanas. Si la congelas, la podrás usar cuando llegue la hora de la vuelta a la oficina. En cuanto al momento de hacerlo, es indiferente: puedes hacerlo antes o después de la toma, entre toma y toma o incluso durante la toma, lo que te resulte más cómodo. Y también puedes mezclar en el mismo recipiente la leche de distintas extracciones siempre que no hayan pasado más de 24 horas entre una y otra.

Cómo conservar la leche extraída

Guardándola en el frigorífico se conserva dos días (recuerda lavar y secar bien antes el envase donde la guardes). Y si optas por congelarla, tendrás leche al menos para los tres o cuatro meses siguientes. En ese caso, no olvides poner la fecha de extracción para poder empezar por las más antiguas. En cuanto a cómo descongelarla, la puedes dejar en el frigorífico para que se vaya descongelando lentamente unas horas antes. Y cuando llegue la hora de usarla tendrás que sumergir el recipiente en agua caliente para que esté a la temperatura adecuada para el bebé. También puedes calentarla en el microondas, pero no mucho tiempo para que la leche no pierda propiedades.

En cualquier caso, los pediatras recuerdan que lo más importante no es que el bebé tome leche materna cuando su madre está fuera –a partir de los 6 meses ya se pueden introducir otros alimentos en su dieta-  sino que pueda seguir mamando a demanda cuando la madre y el bebé estén juntos. Así que la regla de oro es no agobiarse: aunque a diario pases mucho tiempo en la oficina aún nos quedan las noches, los viernes por la tarde, los fines de semana...

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