Las 5 enfermedades más comunes de la piel en bebés » LetsFamily
embarazo
Enfermedades cutaneas bebe

Las 5 enfermedades más comunes de la piel en bebés

Durante sus primeros meses de vida, los bebés están aún desarrollándose. Esto quiere decir que sus órganos y tejidos tienen que madurar aún y que, por tanto, están sometidos a bastantes enfermedades y alteraciones.

La piel no es una excepción. La delicada protección exterior que ésta aporta aún es inmadura, por lo que no es extraño que las enfermedades cutáneas del bebé se sucedan en los primeros meses. La mayoría son benignas y no requieren un tratamiento específico. Hoy vamos a hablarte de las 5 enfermedades más comunes de la piel en bebés.

Dolencias cutáneas en la primera infancia

La piel del bebé es una ‘primera línea de defensa’ frente a infecciones, así como un instrumento para regular la temperatura de la niña/o. En sus primeros meses es habitual que se produzcan trastornos en la piel del bebé. La gran mayoría de ellos son muy aparatosos, llamativos y, por suerte, leves y transitorios.

  • Dermatitis del pañal: La humedad de la orina y las heces, la acidez, el calor y el contacto del pañal con la piel pueden producir este problema. La higiene constante, en este caso, es la mejor prevención.
  • Acné miliar: Estamos ante unos granitos duros, blancos y pequeñitos en la cara del bebé, localizados en la nariz. En torno a 4 de cada 10 bebés las tienen. Estamos ante una afección asintomática e inocua que, en la gran mayoría de las ocasiones, desaparece por sí sola.
  • Costra láctea: Esta acumulación sebácea en la zona del cabello aparece nada más nacer y suele desaparecer a los 15 días. No presenta mayores complicaciones en casi todos los casos.
  • Milia: Aparece en el 40% de los recién nacidos. Son quistes pequeños de color blanco que se suelen localizar en la zona de la barbilla, el mentón la frente o las mejillas.
  • Candidiasis bucal: También llamado Muguet oral del bebé. Es un problema muy habitual en los bebés de hasta 8 meses de edad. La infección tiene el aspecto de restos de leche reseca o yogur. Es una afección leve, pero con un evidente impacto estético.