Los "poderes" de la música en el cerebro del bebé — Lets Family
Poderes de la música en el cerebro del bebé

Los “poderes” de la música en el cerebro del bebé

Si tu hijo es todo un terremoto que no para quieto ni un segundo y parece tener la energía de cien profesores de gimnasia, haz esta prueba: cuando esté en pleno derroche de vitalidad, correteando por toda la casa, pon música, a ser posible cualquier pieza de música clásica.

La reacción de los niños suele ser parar y escuchar esa melodía que acaba de empezar a sonar. Mirarán con los ojos muy abiertos hacia el lugar desde el que suena la música, y durante un tiempo parecerán  hipnotizados por ella. Es uno de los efectos de las melodías, que consiguen tranquilizar a los bebés más inquietos. Sin embargo, esa no es la única virtud de la música. Ahora se ha descubierto que también ayuda a los niños de menos de un año a procesar sonidos, facilitando el aprendizaje del habla.

Es la conclusión de un estudio realizado por científicos del Institute for Learning & Brain Sciences (I-LABS) de la Universidad de Washington, que ha mostrado que una serie de sesiones con música mejora el procesamiento cerebral de bebés de nueve meses respecto a nuevos sonidos y el habla. Según ha explicado la autora principal del estudio, Christina Zhao, lo observado sugiere que  tener experiencias musicales atractivas a una edad temprana “puede tener un efecto más global en las habilidades cognitivas”, dice. Parece que, en el primer año, el bebé analiza los estímulos sonoros sintiéndose atraído por los cambios en el ritmo de las estructuras y predisponiéndose para aprenderlas. Lo mismo sucede con el lenguaje.

Por eso siempre es buena idea incluir música en los juegos con el bebé, de forma que estimulemos su cerebro mientras se divierte. Para sacarle el mayor provecho posible, los especialistas aconsejan seguir estas pautas:

  • Deja que el niño se mueva con libertad e improvise él mismo nuevos sonidos con los materiales que encuentre (una cuchara, un sonajero…). Puede que te parezca que sólo está haciendo ruido, pero si de fondo está escuchando una canción, lo más probable es que trate de seguir el ritmo.
  • Fomenta su participación. Cuando le cantes una canción, procura que te acompañe, terminando los estribillos o completando cualquier estrofa. Si aún es muy pequeñito para hablar, deja que intervenga con palmas, para lo que tendrás que iniciar tú el ritmo.
  • Escucha la misma canción varias veces. Para que los pequeños puedan aprender melodías y ritmos tendrán que escuchar en muchas ocasiones la misma canción. De esa forma sabrán qué es lo que viene después. Por eso lo mejor es seleccionar solo unas cuantas canciones y ponerlas varias veces.