Parto: ¿cómo afecta la epidural al bebé? — Lets Family
Parto: ¿cómo afecta la epidural al bebé?

Parto: ¿cómo afecta la epidural al bebé?

La anestesia epidural es una técnica que se utiliza para anestesiar la parte inferior del cuerpo (abdomen incluido). Mediante una punción en la zona lumbar, el anestesista introduce un catéter por el que se administra la anestesia, que disminuye la intensidad de las sensaciones, pero no las bloquea por completo.

 

A pesar de que, en España, el 72% de las mujeres solicitan la epidural en el parto, hay situaciones en las que no está recomendada. Además, hay que tener en cuenta sus posibles efectos secundarios (prolongar el proceso, náuseas, dolores lumbares y de cabeza…) , que ya hemos detallado en este artículo.

 

Pero ¿qué sucede con el bebé? ¿Cómo repercute en el recién nacido la epidural? Sobre este asunto encontramos informaciones contradictorias. Muchos estudios aseguran que el bebé no se ve afectado en absoluto por la administración de la anestesia epidural a su madre o lo hace de forma mínima.

 

Otras investigaciones, como la realizada por la Universidad de Granada entre 2.609 niños nacidos en el Hospital San Juan de la Cruz de Úbeda (Jaén) entre 2010 y 2013, apuntan a que los bebés nacidos con epidural presentan peores resultados en el test de Apgar, tienen más problemas para iniciar la lactancia o necesitan más ingresos en la UCI.

 

Esos efectos adversos en el niño, explicaron los investigadores,  pueden deberse tanto al efecto farmacológico directo, al pasar el fármaco al bebé a través de la placenta, como a un efecto indirecto secundario como consecuencia de los cambios hormonales y de otro tipo que el fármaco produce en la madre.

 

Y es que la administración de anestesia epidural va unida a la de oxitocina artificial, para que no se ralentice el parto, pero esta hormona no funciona de la misma manera que cuando la produce el organismo de manera natural.

 

La oxitocina natural se libera en pulsos en la circulación y directamente en el cerebro. La sintética, sin embargo, se administra por goteo en la circulación. No atraviesa la barrera hematoencefálica y no tiene efecto sobre el sistema nervioso central. Un estudio de 2017 llevado a cabo por investigadores de la Escuela de Medicina Hofstra Northwell School y el Hospital Zucker Hillside de Nueva York llegó a la conclusión de que la administración de la oxitocina sintética provoca un aumento de depresión posparto y otros trastornos emocionales superiores al 30% en la madre, tanto si tenía antecedentes como si no, en partos vaginales y en cesáreas. Y el bienestar de la madre, sin duda, afecta al bienestar del bebé.

 

Otras hormonas naturales muy presentes en el parto que se inhiben con la anestesia epidural son las endorfinas, que mitigan el dolor y producen cierto grado de dependencia, por lo que impulsan al bebé a “engancharse” al pecho de su madre y, así, fortalecen el vínculo y el establecimiento de la lactancia.

 

Está claro que queda mucho por investigar en este campo, y que extraer conclusiones no es sencillo.  Hay madres que expresan su gratitud con la epidural, que les ayudó a enfrentarse mejor a su parto, con menos dolor y menos angustia, y otras se manifiestan mucho más satisfechas con un parto sin analgesia.

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