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Problemas de respiración en bebés prematuros

Las complicaciones respiratorias de los bebés prematuros suelen producirse por la falta de surfactante pulmonar. Se trata de una mezcla de proteínas y lípidos que evita que se genere tensión en los alvéolos pulmonares. Esta combinación de nutrientes se produce en los pulmones cuando estos han completado su formación. Por este motivo, es frecuente que los niños que nacen antes de tiempo tengan más probabilidades de padecer estas dificultades, ya que estos órganos no están maduros.

Los problemas respiratorios en bebés prematuros pueden estar originados, asimismo, por tener antecedentes familiares de este tipo. Las madres que sufren diabetes, los embarazos múltiples, los alumbramientos por cesárea y los partos inducidos antes de que el niño esté desarrollado por completo son otros factores que pueden provocar complicaciones a la hora de respirar. En este sentido, existen investigaciones que demuestran que los pequeños nacidos mediante cesárea tienen hasta un tercera parte más probabilidades de padecer trastornos de este tipo.

Indicios

Los especialistas han identificado varios síntomas que pueden indicar la existencia de problemas de respiración en bebés prematuros. En la mayoría de los casos, las dificultades para respirar con normalidad surgen justo después del parto. Si la piel del niño presenta un color amoratado o azulado, puede ser un indicio de que padece esta afección. Los ronquidos y ruidos al respirar, la breve interrupción de la toma de aire y el ritmo agitado de la respiración son otros síntomas característicos.

Para diagnosticar las complicaciones respiratorias en bebés prematuros, los médicos recurren a la gasometría o a la radiografía del tórax. Estos análisis son los que se realizan con más frecuencia para determinar la existencia de estos problemas, ya que son los más efectivos para ello.

Los tratamientos indicados pueden ir desde la toma de tensioactivos, la administración de oxígeno y, en los peores casos, el uso de respiradores. Será el especialista el encargado de dictaminar cuál es el remedio más apropiado en función de la gravedad de los problemas en la respiración que presente el niño.