¿Qué son los brotes de crecimiento? — Lets Family
Qué es un brote de crecimiento en bebés

¿Qué son los brotes de crecimiento?

En qué consiste un brote de crecimiento

Un bebé que pedía el pecho cada 2 o 3 horas empieza a mamar constantemente. Un bebé que se dormía tranquilo después de ser alimentado, ahora llora y se retuerce. Un bebé que dormía varias horas de corrido en su cuna, ahora solo concilia el sueño si es sobre el seno materno. Estos cambios inesperados en el comportamiento del bebé ocurren en determinados momentos en los que el bebé “pega un estirón” y entonces, necesita más leche o demanda cambios en su composición.

Debido a que el cuerpo humano es una maravilla, y la lactancia materna es un delicado equilibrio entre oferta y demanda, la única manera que el bebé tiene de modificar su alimentación es reclamando más alimento. Con la constante succión y estímulo a los pechos maternos, en pocos días la producción de leche se regula a las nuevas necesidades del niño.

 

¿En qué momentos se dan?

Las crisis de crecimiento –también llamadas crisis de lactancia- suelen ocurrir en períodos muy similares en la vida de la mayoría de los bebés, si bien no todos las manifiestan con la misma intensidad. Una primera crisis se da alrededor de las 3 semanas de vida, cuando el bebé aumenta de peso y requiere mayor cantidad de alimento. Otra crisis se da en torno a las 6 semanas, cuando la leche materna cambia su composición y su sabor, y este cambio puede irritar al bebé hasta que se habitúe. Una tercera crisis, más prolongada, se da en torno al tercer mes de vida  , cuando los pechos de la madre comienzan a producir a demanda –ya no se llenan si no son estimulados- y el bebé debe habituarse a los nuevos ritmos de alimentación.

 

¿Cómo puedes ayudar a tu bebé a sortear la crisis?

Lo mejor que puedes hacer es colocar al bebé en el pecho siempre que te lo solicite. No interrumpas la lactancia o le des un biberón pensando que no tienes suficiente leche: al contrario, a mayor estímulo, antes tu cuerpo podrá aumentar la producción. Procura aumentar tu propia ingesta de alimentos –y, sobre todo, de líquidos, para asegurarte de producir lo suficiente.

Se da el caso donde el bebé se distrae por los estímulos y no succiona continuamente. En esta situación ayuda alimentarlo en una habitación en penumbras, con poco ruido ambiental, para que esté todo lo tranquilo que sea posible.

Por último, es bueno que conozcas las crisis, que sepas que son normales y que te armes de paciencia: así como comienzan, un buen día se pasan.

 

Si te ha interesado este tema, participa con nosotros: