Tos y mocos en el bebé: ¿Cuándo hay que preocuparse?

Gravatar LetsFamily
Letsfamily Spain -
22/09/2022 - Tiempo de lectura 3 mins
tos y mocos bebé

Este artículo trata de:

Catarros en el bebé
Mocos en el bebé
Tos en el bebé
Salud infantil

A pesar de ser enfermedades comunes, los catarros, gripes y resfriados inquietan a muchos padres, sobre todo cuando se da en bebés aún muy jóvenes. Síntomas como fiebre, tos y mocos en el bebé pueden asustar, pero ¿cuándo hay que preocuparse? Te lo explicamos a continuación.

¿Cómo se contagia el catarro?

La mayoría de los catarros están causados por más de 200 tipos diferentes de virus. Se transmiten a través de las secreciones de las vías respiratorias, es decir, los mocos. Como bien sabemos, no siempre se quedan en la nariz, y menos si de niños se trata. Pueden estar presentes en el aire, por la tos y estornudos de alguien infectado, y en objetos que el acatarrado haya tocado o chupado, como un juguete. Por eso las guarderías y escuelas infantiles son un foco de infección importante.

¿Cuáles son los síntomas del catarro en bebés?

Los síntomas de catarro en bebés son los mismos que en los niños mayores y en los adultos. Van desde mucosidad nasal (rinitis), dolor de garganta (faringitis) y tos ronca (laringitis) hasta tos y mocos en el bebé, e incluso ruidos respiratorios (bronquitis). A veces, especialmente en los más jóvenes, también se da fiebre.

Tos y mocos en bebés

La mayoría de los catarros se curan solos, sin medicinas, pasados unos días. Encima, al superarlos, las defensas del bebé se fortalecen. Sin embargo, a veces tardan más de la cuenta en curarse o pueden complicarse y derivar, a causa de las bacterias, en enfermedades aún más graves: otitis, sinusitis, conjuntivitis o neumonía.

En el caso de los bebés, el catarro deriva a veces en bronquiolitis. Se trata de una infección de los pulmones y del aparato respiratorio que puede dar problemas respiratorios en el futuro.

¿Cuándo llevo al bebé al pediatra?

Hay algunas señales que indicarán cuándo es momento de acudir al pediatra:

  • Si la fiebre persiste tres días o más o el niño experimenta subidas y bajadas repentinas de temperatura.
  • Si se producen cambios bruscos en su comportamiento, por ejemplo, si vemos al bebé decaído.
  • Si el bebé respira mal: carraspeos, silbidos…
  • Si está molesto al dormir.
  • Si le duele un oído.
  • Si el bebé lleva más de 10 días con mocos espesos, amarillos o verdosos.
  • Si se le hinchan los ganglios del cuello, ingles o axilas.

¿Tengo que quitarle los mocos al bebé?

Los mocos son un mecanismo de defensa del cuerpo frente a las infecciones. Son la manera que tiene el cuerpo de eliminar los elementos que están irritando sus mucosas. Así pues, y a pesar de su mala fama, cumplen una función importante y no son malos per se.

Pero, no por eso, los mocos resultan menos molestos. Los bebés no saben respirar por la boca (por eso cuando tienen mocos les cuesta respirar) y tampoco saben sonarse. Así que, si están acatarrados, los lavados nasales con suero fisiológico suelen aliviarles. La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda ser más cautos con los aspiradores nasales, ya que pueden irritar las mucosas, y aconseja restringir su uso a una o dos veces al día como máximo.

Cómo hacer un lavado nasal:

  • Lo más práctico son los envases monodosis.
  • Las mejores horas para limpiar la nariz del bebé son: antes de una toma, para que pueda mamar bien, o antes de dormir.
  • Sujeta la cabeza del niño con suavidad, pero firmeza. Colócala hacia el lado contrario al de la fosa nasal que vas a limpiar.

¿Qué hago con la tos?

La tos también tiene su función: ayuda a expulsar los mocos. Pero la típica tos seca, sin mocos, que dificulta la alimentación o el sueño puede ser tratada con un antitusivo, siempre que el pediatra lo considere oportuno. Para cualquier otra duda, recuerda consultar a un profesional de la salud.

Te enviamos a tu domicilio una CANASTILLA PARA TU BEBÉ con muestras de las primeras marcas ¡GRATIS!

¡LA QUIERO!

¿Te ha gustado el artículo?

Índice de contenidos