Bebés

Ya desde antes de nacer el bebé está sometido a estímulos. Puede escuchar sonidos (aunque amortiguados) y tiene sensaciones táctiles, como el roce de su piel dentro de nuestro cuerpo o al tocar el cordón umbilical. Desde que nace podemos ayudarle a que vaya descubriendo el mundo poco a poco respetando sus ritmos.
Muchos padres creen que a partir de los seis meses lo normal es que el bebé duerma toda la noche o que si no para en todo el día, caiga agotado. Por eso, cuando no ocurre así, empiezan a pensar que hay algún problema. Estos temores son comprensibles, pero se reducirían mucho si las expectativas sobre el sueño infantil fueran más reales: cada pequeño tiene su propio ritmo.
Con la llegada de los días más frescos, tu bebé necesita estar protegido de los cambios de temperatura y las corrientes de aire. ¡Pero abrigarlo demasiado puede ser un error! Aquí te damos algunas pautas sencillas para vestir a tu bebé en otoño.
Una de las cosas que más nos llaman la atención cuando acurrucamos las primeras veces a nuestro recién nacido es lo rápido que late su corazón. Sus pulsaciones van el triple de rápido que las nuestras y eso es completamente normal.
Ver un bebé chupándose el dedo gordo del pie es de lo más normal y a veces nos sorprendemos al encontrarlos en posturas de auténtico contorsionista. La naturaleza los ha “fabricado” así para que puedan atravesar el canal de parto.
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