El rincón de pensar

Category blogs: 

El rincón de pensar

Comentar: (3)

Compartir:

Castigo

Algunas veces queriendo hacer el bien, hacemos daño. Es una faena, pero está bien que así suceda, aunque solo sea para recordarnos que no todo está en nuestra mano.

En casa lo experimentamos a diario. La comida no siempre sale todo lo rica que deseamos; no siempre logramos controlar los nervios y a veces, queremos dar un abrazo y…. “tanto te quiero que te apuñego”, que dice mi padre. Son solo tres ejemplos, pero encontraría muchos más. Y esto está muy bien porque es una cura de humildad.

Algo así puede suceder con el famoso “rincón de pensar”. Con él los castigos pasaron a la historia y aunque la intención siempre ha sido la de invitar a los niños a reflexionar sobre aquello que habían hecho mal, tengo serias dudas sobre lo que en la práctica estamos consiguiendo.

A me encantan los rincones, nada en contra. Siento mucha simpatía hacia los lugares recoletos y los entornos que invitan al recogimiento. Así que, me parece una idea genial que en las clases haya rincones de lectura, de juegos y también otro donde Irene pueda sentarse a esperar a que se le pase un enfado.

Pero a los niños no les van los eufemismos. Ha sido al escuchar a un niño cómo le explicaba a su madre que le habían castigado al rincón de pensar, cuando se me ha disparado la alarma.

La teoría está muy clara. Fuera castigos, refuerzos positivos, fomentemos la reflexión. Sí, sí pero los niños esperan que después de algo que está mal alguien les reprenda. Si en lugar de una regañina se encuentran sistemáticamente pensando en un rincón…. ¿no terminarán asociando eso a algo negativo?

Pues no lo sé, supongo que algunos sí, otros no…. Si hablamos de las reacciones de los niños, dos más dos, no siempre son cuatro. Así que no tengo una respuesta. Lo que tengo claro es que al que se inventó el famoso “rincón de pensar”, escuchar el comentario de este niño le habría hundido en la miseria. Yo, sin conocerle, no pude evitar pensar en él.

Y volviendo al hogar; en casa, lo que no me gustaría es que pensar se asociara a un mal comportamiento. Lo que nos falta. Que tampoco la sociedad anda muy sobrada de ideas. Yo que echo el resto en estimularles para que se acostumbren a razonar y a pensar las cosas. A ver si ahora un “rincón”, tira por tierra el trabajo de años.

¿Te ha gustado este artículo?

Coméntalo

(3)

Valóralo

Votar estrellas: 
0

Aun no tiene votos. Se la primera en votar.

Compártelo en redes sociales

Artículos relacionados

Permitir cookies