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Bronquitis y neumonía

La bronquitis es una inflamación de las vías aéreas bajas, los bronquios. Normalmente se inflaman por una infección vírica, pero también puede ser por bacterias u hongos. Los síntomas son una tos fuerte y fiebre.

Si la inflamación de los bronquios llega hasta el tejido del pulmón, se convierte en una neumonía (bronconeumonía). En este caso el niño tiene problemas para respirar y fiebre alta. Cuandio le ausculten, observarán que existe una menor entrada de aire en el pulmón afectado y unos crepitantes (como si arrugáramos papel) en el lado afecto.

Cuanto más pequeño sea el niño, las consecuencias de esta patología pulmonar pueden ser mayores y en muchos casos, precisarán de ingreso hospitalario para administrar la medicación intravenosa o la ayuda respiratoria si la necesita.

El tratamiento en la actualidad es muy eficaz gracias al empleo de antibióticos, expectorantes, broncodilatadores, antiinflamatorios, etc. que hacen que el niño mejore a los pocos días, salvo complicaciones. Existen niños con bronquitis o neumonías de repetición que son causadas por otro mecanismo que no es el de una infección. Tal es el caso de los niños que tienen un reflujo y regurgitan la comida y ésta en algunos casos puede pasar al pulmón derecho y ocasionar el cuadro clínico antes mencionado. Y en segundo lugar, ojo a los pacientes asmáticos, pues por la hipersecreción bronquial que tienen en cada crisis, este moco es un caldo de cultivo para anidar gérmenes y ocasionar una neumonía.

Los niños de padres fumadores sufren con más frecuencia una bronquitis crónica. A causa de una inflamación de las membranas mucosas de los bronquios, se produce una expectoración mucosa aumentada y las vías respiratorias se hacen más estrechas, sobre todo si los pequeños músculos de los bronquios se contraen. En este caso se habla de una bronquitis obstructiva que se parece mucho al asma y a veces se confunde con esta enfermedad, ya que el tratamiento es el mismo.

Tener un hijo es una buena disculpa para dejar de fumar, aunque los padres no fumen en casa, su ropa está impregnada y al abrazar a sus hijos, éstos de alguna forma lo inhalan y padecen problemas respiratorios por la reacción de sus pulmones a estas sustancias irritativas. El pulmón del niño está en pleno desarrollo hasta los 10 años, pongamos todo de nuestra parte para que ese desarrollo sea el correcto.

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