10 cosas que nadie te cuenta del postparto

letsfamily -
04/08/2022 - Tiempo de lectura 7 mins
10 cosas que nadie cuenta el postparto

Este artículo trata de:

Preguntas sobre postparto
Errores en el postparto

Ahora toca disfrutar de la maternidad con todas las letras, solo que es posible que hayas idealizado en exceso esta etapa que estrenas. Por alguna especie de ley no escrita parece que entre las madres se prohíbe hablar de la parte menos bonita del postparto. Al menos hacerlo alto y claro. Sin embargo, no todo es de color de rosa durante esas semanas posteriores al parto. Saberlo te ayudará a no sentirte como un bicho raro. Estas son las diez cosas que nadie te cuenta del postparto.

10 cosas que nadie te cuenta del postparto

Loquios, contracciones tras el parto, cicatrices dolorosas, lactancia, obsesiones… estas son algunas de las cosas que nadie te cuenta sobre el postparto.

Tanto si has tenido un parto vaginal como si has pasado por una cesárea, después de dar a luz expulsarás un flujo conocido como loquios. En realidad, se trata de una secreción vaginal compuesta por sangre, moco y restos del revestimiento uterino creado durante el embarazo. Puede durar hasta seis semanas.

No tienen por qué ocurrir, pero es bastante habitual que durante las primeras semanas después del postparto tengas alguna que otra discusión con tu pareja. Al fin y al cabo, los dos os estáis estrenando como padres y no todos vemos las cosas del mismo modo. Además, el cansancio no ayuda a afrontar las cosas con calma. Procura no dar demasiada importancia a que no coincidáis en todo, pero no te lo guardes. La comunicación es la única forma de llegar a un entendimiento.

Cuando creías que ya había acabado todo, es posible que tu cuerpo te sorprenda con nuevas contracciones. Son los llamados entuertos, que tienen lugar entre 24 y 48 horas después del parto, aunque pueden prolongarse durante algunos días más. El útero está volviendo a su normalidad tras dar a luz, y lo notarás en forma de contracciones.

Aunque tengas mucha energía, es normal que durante las primeras semanas (e incluso meses) te sientas como si hubieras corrido un maratón diario. Dormir poco, afrontar de golpe decenas de responsabilidades y estar alerta las 24 horas por si al bebé le ocurre algo deja huella en tu organismo, que seguramente se encontrará muy cansado. Aunque no lo creas, en algún momento te recuperarás. Sobre todo, si empiezas a dormir cuando lo haga el bebé y aprovechas cada momento que tengas libre para descansar.

Es muy posible que las cicatrices de la episiotomía o la cesárea no te duelan inmediatamente después. Sin embargo, a los tres días los tejidos suturados comienzan a cicatrizar, y lo normal es que sea entonces cuando notes más molestias.

Aunque ya hayas dado a luz tardarás un tiempo en recuperar tu figura, y eso significa que cuando cojas el autobús seguramente te seguirán cediendo el asiento porque creerán que estás embarazada. No te preocupes lo más mínimo porque todo vuelve a su ser, sólo hay que dar tiempo a tu cuerpo para que recupere la normalidad de sus formas.

Habrás oído a madres alardear de lo bien que se enganchó su hijo a su pecho a las pocas horas de dar a luz. Puede que tengas esa suerte, pero también es muy posible que no sea así y ambos tardéis un tiempo en acoplaros el uno al otro. Si ves que no lo consigues o que te duele el pecho al darle de mamar, consulta con una asesora en lactancia y verás cómo acabas consiguiéndolo.

Las hormonas están de fiesta tras un parto, y pueden hacerte pasar unos días un tanto extraños. Es muy normal que pases de la alegría absoluta a cierta tristeza y así por unos cuantos estados de ánimo más. De todas formas, si se sufres un malestar generalizado y te estancas en ese estado de ánimo no dudes en pedir ayuda profesional. La depresión postparto es mucho más común de lo que imaginas. La buena noticia es que los profesionales sabrán cómo ayudarte.

Puede que te levantes cada dos por tres para ver si el bebé sigue respirando. O que te preocupe de manera exagerada que no haga caca, que no esté comiendo bien, que te parezca que está enfermo, aunque no tenga fiebre… Enhorabuena: eres mamá. Y con el carné de madre vienen incluidas unas cuantas obsesiones. Aunque de vez en cuando te parezca que estás perdiendo la cabeza te aseguramos que es normal que desarrolles una preocupación que nunca antes habías experimentado por la salud de tu hijo.

Siempre has sido una mujer independiente y de repente, de la noche a la mañana, te horroriza quedarte sola… con el bebé. Aunque no todas lo confiesen, a la mayoría de las madres les da cierto respeto ocuparse completamente solas del recién nacido si hasta entonces han contado con la ayuda de su pareja o de algún familiar. Y si te detienes a pensarlo, no hay nada de raro en ello: ¿quién no tiene ciertas dudas acerca de cómo hará algo sin ayuda hasta que lo hace? Lo que sí podemos decirte es que esos miedos serán visto y no visto porque durarán muy poco espacio de tiempo.

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5 preguntas incómodas sobre el postparto

Pero además de aquellas cosas que nadie te cuenta sobre el postparto, hay algunas preguntas incómodas que pueden surgir sobre esta etapa y que a veces cuesta preguntar.

Estas pérdidas conocidas como loquios son importantes, pues sirven para desprenderse de los restos de placenta, moco cervical y vérnix caseosa que puedan haber quedado en tu útero tras el nacimiento del bebé. Los primeros días suelen ser muy abundantes, al punto de que tus compresas normales no te sirven. Irán disminuyendo progresivamente y haciéndose más claras. Pero en total pueden durar de seis a ocho semanas. Consulta a tu médico si tienen mal olor, o si vuelves a experimentar sangrado abundante cuando las pérdidas ya habían disminuido.

Si has tenido un parto vaginal, puede que notes la zona de la vulva hinchada, o que tengas una cicatriz en el periné producto de una episiotomía o un desgarro. ¡No temas! Durante unos dos meses la zona puede sentirse extraña, poco sensible ya que las terminaciones nerviosas se están regenerando. Pero no te preocupes que no será siempre así.

Un parto implica una distensión grande de los músculos alrededor de tu vejiga, y es necesario que transcurran algunas semanas para que se acomoden. Por eso, es normal que al principio puedas tener un escape si estornudas o te ríes. Sin embargo, si transcurrido cierto tiempo los escapes persisten, deberías realizar una reeducación del suelo pélvico junto a un fisioterapeuta. Puedes prevenir en cierta medida esta situación si durante el embarazo realizas a diario una rutina de ejercicios Kegel.

Es cierto que muchas mujeres –y sus parejas- tardan un tiempo en recuperar el deseo sexual y rearmar la vida de pareja. Pero puede que para vosotros no sea así. Si ya sientes deseo de mantener relaciones después de pocas semanas, ¿hay algún inconveniente en hacerlo? En principio, hay que respetar la cicatrización para prevenir infecciones, y puede que padezcas de molestias y sequedad vaginal. Por lo demás, hay otras prácticas –como las caricias mutuas- que no son incompatibles con el postparto si ambos las deseáis.

Tus pechos se inflaman cuando tu bebé pasa tiempo sin mamar (por ejemplo, cuando duerme) y que entonces goteen leche. Pero, ¿es posible que esto se produzca con solo escuchar a tu bebé llorar, viendo su fotografía o incluso recordándolo? Aunque parezca extraño, ¡sí! Esto es porque la eyección de leche en los primeros meses no depende de la succión del bebé sino que es una respuesta hormonal. Puedes prevenir accidentes usando discos absorbentes dentro del sostén.

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Los errores más comunes del postparto

Como has podido comprobar, existe otra cara del postparto del que nadie habla. Para terminar el recorrido por ese postparto menos conocido, te hablamos de los errores más comunes que puedes cometer en esta etapa.

Es uno de los errores más comunes: intentar recuperar la figura a las pocas semanas de dar a luz con dietas muy estrictas es muy frecuente entre quienes acaban de ser mamás. Sin embargo, poner en marcha este plan no solo te frustrará porque los objetivos son imposibles de cumplir -tu cuerpo necesita un tiempo para recuperar sus formas- sino que no resulta nada beneficioso para tu organismo. Comer de forma saludable siempre es buena idea, de eso no hay duda. Pero de ahí a iniciar una dieta severa hay mucha diferencia. Para empezar, si estás dando el pecho, los especialistas recomiendan aumentar las calorías consumidas por día ya que solo esta actividad consume unas 650 calorías diarias.

No son pocas las mamás recientes que comienzan a hacer abdominales o se preparan para salir a correr pocos días después de llegar a casa con el bebé. Según los especialistas, en el postparto hay que evitar el ejercicio intenso, que no debe reanudarse al menos hasta pasadas seis semanas. Sin embargo, sí es recomendable pasear y cualquier otro ejercicio suave en el que no se fuerce el suelo pélvico, al que sí hay que prestar atención pero con ejercicios moderados hasta que se entrene y se refuerce.

Retomar las relaciones sexuales antes de la llamada cuarentena tampoco es buena idea, según los ginecológos. La razón es que aún estará curándose la herida de la episiotomía, y por eso es más vulnerable a infecciones. En caso de que hayas tenido una cesárea también conviene esperar a que la herida esté curada para evitar problemas.

Una de las señales físicas más evidentes del postparto son las cicatrices en tu cuerpo, ya sean de cesárea o de episiotomía. Para que se curen sin dificultades y no nos den problemas tampoco a largo plazo, lo mejor es no olvidarse de algunos cuidados básicos como limpiar la zona sin frotar y secarla después muy bien para que la humedad no impida la cicatrización.

Durante el postparto sentirás un aluvión de emociones nuevas, además de nervios, cambios de estado de ánimo, cansancio… Que todo eso sea normal no significa que no prestes atención a todo lo que te ocurre, sobre todo al agotamiento. Las semanas después del nacimiento del bebé son para recuperarse, y el descanso es fundamental. No lo tendrás fácil porque descansar teniendo un recién nacido en casa no es sencillo, pero procura que no todo el trabajo recaiga en ti.

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