5 cosas a tener en cuenta en tu plan de parto » LetsFamily
Plan de parto

5 cosas a tener en cuenta en tu plan de parto

Se dice que lo ideal es preparar el plan de parto –sola, bien junto a tu pareja, bien con ayuda de tu médico- entre la semana 28  y la 32 de embarazo. Ya entrado el tercer trimestre es más probable que tengas una idea de lo que cabe esperar: ¿está tu bebé posicionado para nacer? ¿Cuál es la expectativa respecto a su tamaño? ¿Vienes teniendo alguna complicación en tu embarazo o, por el contrario, todo hasta ahora ha salido bien?

Conviene enviarlo por correo

Si bien se aconseja incluir una copia impresa del plan de partos en tu bolso de maternidad, lo mejor que puedes hacer es enviarlo de antemano por correo certificado, para asegurarte de que la clínica acuse recibo. Esto te resguarda legalmente y te protege en un momento en el que te sentirás demasiado vulnerable como para velar por tus derechos.

Preferencias que puedes incluir

En el plan de parto puedes detallar toda la información que consideres pertinente respecto a lo que te gustaría que sea tu parto ideal. Por ejemplo, quién quieres que sea tu acompañante, si prefieres evitar ciertos procedimientos innecesarios (como enema, rasurado, goteo, etc.), en qué posiciones te gustaría dilatar o pujar en el momento del expulsivo, cómo prefieres manejar el dolor, etc.

Incluir preferencias para después del parto

¡No te olvides del posparto! Incluye en el plan cómo te gustaría que sean los momentos posteriores al nacimiento del bebé. Puedes pedir que no se corte el cordón hasta que deje de latir, o que sea tu pareja quien lo corte. También puedes solicitar que se respete el contacto piel con piel con tu hijo recién nacido a no ser que haya alguna razón médica que justifique que lo separen de ti.

Puedes cambiarlo a último momento

Por último, has de saber que, así como el personal de la clínica puede llegar a tomar decisiones contrarias a lo expresado en tu plan (en cuyo caso deberán exponerte sus motivos), también tú puedes cambiar de idea y expresarlo verbalmente. Por ejemplo, si siempre soñaste con un parto natural pero llegado el caso sientes que las contracciones son más de lo que crees soportar, puedes solicitar una epidural.

Siempre y cuando no haya una situación de emergencia que amerite lo contrario, la institución debe respetar en la medida de lo posible lo manifestado por cada mujer en su plan de parto. ¿Has preparado ya el tuyo?