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Cómo el embarazo cambia el vínculo con tus amigas

Las amigas con hijos

Es probable que tu embarazo te una más a aquellas amigas que ya han atravesado tu situación. Si antes sentías que tenías poco o nada que compartir con aquellas amigas que dedican todo el día a cuidar a sus bebés pequeños, es posible que se produzca un reencuentro a partir de tu nuevo estado. Ellas sabrán comprender mejor que nadie cómo tu vida se ha visto afectada por la noticia y tenerte paciencia cuando te vuelvas monotemática. Además, las amigas mayores con niños son una fuente valiosa de consejos y de experiencia, siempre y cuando ambas respetéis que vuestros criterios de la maternidad pueden no coincidir en todo momento.

Las amigas embarazadas o que buscan estarlo

Serán tus mejores compañeras en esta etapa. Ya sea que ambas atraveséis el embarazo en simultáneo, o que para ellas sea un proyecto a corto o mediano plazo, seguramente estas amigas sean tus compinches, las que estén más pendientes del resultado de cada estudio y quieran acompañarte a las ecografías y a comprar ropita para el bebé.

Las amigas solteras

Por el contrario, la relación puede volverse un poco más tirante con aquellas amigas que no tienen planes de tener hijos, o directamente han decidido que la maternidad no es para ellas. Aunque tu amiga no te lo diga, seguramente se resienta un poco ante la noticia, porque sabrá que pronto te perderá como compañera de juerga y salidas nocturnas. Sin embargo, tu embarazo y el nacimiento de tu bebé no tiene por qué ser el fin de la amistad: si el vínculo es lo suficientemente fuerte, ambas encontraréis espacios y momentos para seguir compartiendo. Y además, que ella no quiera hijos propios no significa que no vaya a adorar a tu bebé. Al contrario, a veces hasta lo disfrutan y lo consienten más. ¡Las amigas sin hijos pueden ser excelentes madrinas!

Las amigas que no pueden quedarse embarazadas

Posiblemente esta sea la relación que debas manejar con más delicadeza. Si una amiga tiene una historia de haber perdido un embarazo, o sabes que hace tiempo se está tratando pero aún no ha tenido resultados, debes manejar con cautela cómo le das la noticia y tener paciencia con ella si parece entristecerse. No es que no comparta tu felicidad y entusiasmo, sino que tu embarazo le remueve su herida. Respeta su dolor. Dale su espacio y deja que sea ella quien vuelva a acercarse a ti cuando esté lista.

 

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