Ejercicio en la playa durante el embarazo — Lets Family

Ejercicio en la playa durante el embarazo

Si estás embarazada y tienes la suerte de poder pasar unos días en la playa, disfruta de todas las posibilidades que el mar te ofrece durante  estos meses, y practicar algo de ejercicio a la orilla del mar es una de ellas.

Premamá precavida vale por dos, también en el mar

Por supuesto, consulta con tu médico antes de iniciar cualquier tipo de actividad durante el embarazo, por si en tu caso concreto desaconseja alguna actividad. Las demás precauciones son de sentido común: respetar el ritmo natural de tu cuerpo, no fatigarte en exceso, evitar los ejercicios que comporten riesgo de caída o de impacto y las horas centrales del día, cuando el sol y el calor están en su máximo apogeo, y cubrirte cabeza y tripa para evitar la aparición de manchas solares. También, por supuesto, hidratarte con frecuencia.

Y a partir de ahí, ¿qué se recomienda?

Pasear por la playa

Para empezar, los paseos por la arena activan la circulación sanguínea y benefician, en especial,  a tus piernas, que en los meses de calor y durante el embarazo tienden a hincharse más que nunca. Y si vas pisando el agua fría, justo al borde del mar, mucho mejor, ya que el frío es vasoconstrictor. Caminar descalza por la arena, además, produce un estimulante masaje en la planta del pie y aumenta los niveles de serotonina, la hormona del bienestar. No hay nada más sencillo ni más efectivo que caminar a buen paso para prevenir varices y celulitis y descongestionar los tobillos.   

Nadar en el mar

La natación es un excelente deporte en el embarazo. ¿También en el mar? Sí, siempre que se practique en aguas tranquilas y limpias, que su práctica no sea extenuante y que no nos golpeen las olas con mucha fuerza en la tripa ni en la espalda. Tampoco hay que alejarse demasiado de la orilla, porque durante la gestación es más fácil que nos dé un calambre en una  pierna. Ya sabes, durante el embarazo todo tiene que ser más suave y tranquilo.

Matronatación playera

En el agua, la embarazada puede estirar con comodidad los músculos y mover las articulaciones y se siente más ligera. Si ya hacías matronatación  en la piscina, puedes probar a practicar los mismos ejercicios en el mar, si se dan las condiciones de calidad del agua de las que hablábamos antes. El yodo y la sal tienen excelentes efectos en la piel, además, y mejoran la psoriasis y rojeces.

Voley playa, mejor no

Si antes del embarazo te gustaba jugar a voleibol, ahora sí te decimos que es uno de los deportes que se desaconsejan, por el riesgo de caídas y de impacto con otros jugadores. Además, para jugar hay que saltar, y los saltos producen un alto impacto en las articulaciones, lo que aumenta el riesgo de lesiones. 

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