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El bebé durante el parto: la posición cefálica posterior

¿Cómo es la posición cefálica posterior?

Tanto en la posición cefálica anterior como en la posterior, el bebé se ubica cabeza abajo. Sin embargo, mientras que en la primera permanece con el rostro vuelto a la columna vertebral de su madre, en la posición cefálica posterior las espaldas del niño y de la madre están una contra otra, y el bebé se ubica con el rostro mirando hacia el pubis. Esto implica un mayor esfuerzo en el momento del parto, ya que para pasar por el canal el bebé debe rotar 180 grados.

¿Por qué ocurre?

Esta postura puede aparecer como consecuencia de una pelvis materna estrecha o de forma irregular, o de algunas secuelas de cesáreas anteriores, y es más frecuente en mujeres de baja estatura. Por otro lado, hay estudios que relacionan la vida sedentaria de las mujeres de hoy con mayor incidencia de cefálica posterior. Es decir, si te pasas gran parte del tiempo sentada o tumbada, tu bebé tiene más posibilidades de adoptar esta postura que si realizas ejercicio con regularidad.

¿En qué afecta el normal desarrollo del parto?

La presentación cefálica posterior está vinculada a partos más largos y dolorosos, ya que al bebé le lleva más tiempo acomodarse y recorrer el canal de parto. También es probable que experimentes una intensa presión en la espalda, a la altura de los riñones, donde la cabecita del bebé te comprime. Esta presentación conlleva mayor incidencia de procedimientos médicos, como el uso de fórceps o la episiotomía.

¿Esto significa que tendré una cesárea?

No necesariamente. Existen muchos casos de presentación cefálica posterior en los que el bebé nace perfectamente por vía vaginal, más allá de que, como hemos dicho antes, el parto pueda ser un poco más prolongado. Por otro lado, antes de indicar una cesárea el médico debe informarte de las posibilidades que tienes de intentar cambiar la posición del bebé. Es más, el propio profesional puede ayudar en el momento del parto si el bebé no se gira por sí solo. Tú, por tu parte, puedes contribuir tumbándote de lado, o colocándote en posición de cuadripedia, todo lo cual ayuda al bebé a acomodarse mejor naturalmente.