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el parto sentada

El parto sentada

En principio, se habla de posición sentada para referirse a todas aquellas en las cuales los glúteos de la mujer permanecen apoyados, pero no es lo mismo sentarte sobre una cama (con almohadones que sostengan tu espalda, en una silla o sillón de partos o en una pelota ergonómica). Puedes también sentarte en el suelo cruzando las piernas en posición mariposa para tolerar mejor las contracciones. Ninguna de estas posturas es ideal o perfecta, sino que lo mejor es que vayas moviéndote durante las distintas fases del parto según lo sientas.

¿Cuál es la diferencia entre la postura sentada y semisentada?

La postura semisentada es similar a la recostada de espaldas, con la diferencia de que al estar con la espalda más elevada puedes tener mejor control de lo que ocurre durante el parto, así como también recibir masajes de tu pareja en la zona lumbar si te echas hacia delante. La postura de sentada es una posición de parto vertical, y si quieres emplearla hasta el momento de la expulsión deberás hacerlo sobre una silla de partos especialmente diseñada para este fin, que permita a la matrona recibir a tu bebé.

¿Cómo son los sillones de parto?

Existen diferentes variantes: algunos sumamente novedosos incluyen apoyabrazos, arneses de seguridad y la posibilidad de inclinarlos en diferentes ángulos (como ocurre con las camas de hospital) para ayudar a los profesionales. Incluso se los puede transformar fácilmente en camillas si fuera necesaria una cesárea de urgencia. Pero las sillas de parto más básicas son asientos en forma de U en las que la mujer se apoya ya sea sentada o acuclillada, y se las viene usando desde la Edad Media.

¿Qué ventajas presentan estas posturas?

Todas las posturas de parto vertical son beneficiosas en el sentido de permitirle actuar a la fuerza de gravedad: las contracciones son más efectivas, el descenso del bebé se produce naturalmente y el parto es más veloz. La postura sentada tiene la ventaja adicional de que permite el empleo de anestesia epidural (ya que no necesitas hacer fuerza con las piernas) y que les da a los médicos y a la matrona cierto control sobre lo que está ocurriendo, lo que es más difícil en una postura como la de pie.