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hemorroides en el embarazo

Las hemorroides durante el embarazo

Durante el embarazo, el estómago trabaja más lento y provoca estreñimiento, circunstancia que favorece la aparición de hemorroides. Entonces la defecación puede ser dolorosa o incluso puede causar una leve hemorragia. Normalmente, las hemorroides desaparecen completamente después del parto. Pero si durante el embarazo tienes mucho dolor o sangras a menudo, entonces informa a tu médico.

Alimentación contra las hemorroides en el embarazo

  • Refuerza el consumo de alimentos con fibras vegetales
  • Son buenos el ajo, las cebollas y la lecitina (contenido, por ejemplo, en las yemas y en aceites vegetales).
  • No utilices condimentos picantes ni tomes comida picante o excitantes.
  • Bebe como mínimo dos litros de agua diarios.
  • Intenta mantener una digestión buena y regular: toma por las mañanas y por las tardes una cucharada sopera de linaza en grano (por ejemplo, en yogur o sobre el muesli) y acompáñalo de mucho líquido. También puedes poner las semillas en remojo durante la noche y beberlas por la mañana.
  • Reduce las proteínas animales.

Remedios caseros

  • Los productos fríos son muy agradables, por ejemplo el requesón. También puedes rallar patatas, meterlas en un pañuelo y colocarlo por encima de la zona afectada o utilizar directamente un trozo de patata y dejarlo actuar durante 20 minutos. También puedes aplicar sobre las zonas afectadas un poco de vinagre de manzana y a continuación aplicas algo de pomada de caléndula o pomada de consuelda.
  • Otro remedio que alivia mucho lo conseguimos con una compresa de pomada de caléndula o pomada de hamamelis encima de un trozo de gasa. En vez de la pomada también puedes usar media cucharada de té de miel de abejas espesa y de buena calidad.
  • Aplica sobre las hemorroides un chorro de zumo de limón o agua de corteza de hamamelis. Seguramente resquemará un poco al aplicarlo, pero reducirá las hemorragias y el hinchazón.

Prevención

  • Intenta estimular tu digestión y favorecer una defecación blanda. Pero no utilices laxantes (tampoco té laxante), ya que podría provocar contracciones.
  • Evita estar mucho tiempo de pie o sentada.

Congela cubos de hielo o llena un preservativo o una bolsa pequeña de plástico con agua y congélala. Después la puedes enrollar en una gasa y colocar encima de las zonas afectadas por dolor o picor. También puedes empapar una compresa en agua y limón por ejemplo, la metes en la nevera o el congelador y más tarde la puedes utilizar como compresa en las zonas afectadas. Límpiate siempre bien después de defecar con agua tibia, si quieres también con algún aditivo.