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Lo que necesitas saber sobre la placenta previa

Placenta previa total o parcial

Es habitual que la placenta aparezca baja en las ecografías del primer o del segundo trimestre. Lo que ocurre es que, a medida que el útero se expande, la condición se corrige naturalmente pues al estirarse los tejidos del útero la placenta “sube” y queda ubicada en forma normal.

Pero en determinadas circunstancias, la placenta puede bloquear el cuello del útero. Se habla de placenta previa total cuando obstruye completamente la salida del bebé, y de placenta previa parcial (o marginal) cuando la obstrucción no es total. De cualquier manera, la placenta previa que persiste en el tercer trimestre puede presentar riesgos tanto para el bebé como para ti. En el caso de que se te detecte, es muy importante que recibas un seguimiento frecuente y que conozcas determinadas pautas de alerta para evitar complicaciones. Lo más probable es que tu bebé tenga que nacer por cesárea.

Síntomas y tratamiento

Además de la detección por medio de una ecografía, el principal síntoma de la placenta previa son los sangrados vaginales. Si esto ocurre, debes acudir al médico de inmediato quien evaluará tu condición. Como primera medida, deberás hacer reposo, discontinuar las relaciones sexuales y no introducir tampones en tu vagina. Tampoco se te realizarán más tactos. Si es necesario, deberás quedarte internada hasta que se controle la hemorragia.

Como síntomas adicionales, algunas mujeres experimentan cólicos, o contracciones antes de tiempo.

En determinadas circunstancias el médico puede decidir realizar una cesárea de emergencia, aunque en la medida de lo posible se procura esperar hasta la semana 37 de embarazo para que tu bebé nazca ya a término.

¿Quiénes son más proclives a padecer placenta previa?

La placenta previa está asociada a diferentes factores, como por ejemplo la edad de la madre (más frecuente cuanto mayor es), si ya ha tenido varios embarazos antes, cesáreas, pérdidas de embarazo u otra placenta previa, si es fumadora, así como también si el embarazo es múltiple.

Sin embargo, en muchos casos no existe un factor relevante que lleve a la embarazada a desarrollar la placenta previa. Si te toca padecer de esta condición, ante todo mantén la calma, procura hacer reposo y evitar los viajes y esfuerzos, y mentalízate en forma positiva: con los cuidados necesarios y un profesional responsable a cargo, tu embarazo puede tener un final feliz.

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