Nadie lo cuenta... » LetsFamily

Nadie lo cuenta…

Generalmente, una embaraza suele recibir siempre mensajes positivos acerca de su estado y sobre todo, de cuando vaya a nacer su bebé,  le comentan que se va a enamorar en seguida de esa carita y que va a sentir un vínculo muy especial con él, que es lo más maravilloso del mundo y que esa experiencia es única. Y todo es cierto, pero con estos mensajes se crean unas expectativas muy altas de lo que es ser mamá y  eso puede provocar después una decepción o un sentimiento de culpabilidad que no dé tregua y te haga sentir que no eres “apta para este papel”.

Con este artículo no pretendo decir que la maternidad es algo horrible, todo lo contrario, como todo en esta vida tiene su parte mala y su parte buena. Lo que sí es cierto es que no todas las mujeres la viven de la misma forma, y por supuesto no todos los bebés son iguales.

Hay noches en las que no se descansa, hay dolores, cambios hormonales y hay bebés que nacen y son muy nerviosos o llorones, todo este cóctel provoca cambios de humor bruscos y muchas ganas de llorar y sentir en algunas ocasiones que te quieres salir de la partida.

Lo que quiero transmitir es que si en algunos momentos el estado de ánimo no es el adecuado, o si algunas veces te apetece incluso desaparecer, no es para sentirse mal, es algo totalmente lógico y normal.

Cuando el bebé viene al mundo, no viene con un manual bajo el brazo y por muchos libros que se hayan leído o consejos que hayas recibido, cada bebé es único y los inicios de cualquier relación no son fáciles. Al cabo de los días y como algo casi mágico, acabas conociendo mejor que nadie cómo y qué necesidades tiene tu bebé, pero no hay nada como recordar en esos momentos de tensión, una frase que dice “tiempo al tiempo”, el tiempo y la paciencia es los que nos ayudarán a poder disfrutar cada día más de esa maternidad tan deseada.

Por eso durante el embarazo, hay que informarse y leer, eso nunca está demás, pero será cuando nazca el bebé, con la práctica y el tiempo, cuando consigamos que todo más o menos esté bajo control.

Hay una cosa que no he entendido nunca y es que hoy en día para todo se necesita una preparación y una formación, y somos tan arrogantes que creemos que para ser padres no necesitamos ninguna ayuda. Curiosamente, la cosa más importante que debemos hacer es educar y amar a nuestros hijos ¿cómo no nos van a surgir dudas?. Los niños desde su nacimiento son retos constantes que nos ponen a prueba. Prueban nuestra paciencia, prueban nuestro autocontrol, prueban nuestra tolerancia y nos hacen cuestionarnos como somos. 

Si es difícil empezar un trabajo nuevo ¿Cómo no va a serlo ser mamá?. Por eso, perdonarse es esencial para seguir adelante y nadie es perfecto con la educación de sus hijos, el reconocerlo es el primer paso

Si te ha interesado este tema, participa con nosotros: