¡No me reconozco a mí misma en el espejo!

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Es una sensación muy angustiosa que les toca atravesar a muchas mujeres en algún momento de su embarazo: el mirarse al espejo y no reconocer la imagen que se refleja. El aumento de peso, los cambios en la piel, los incómodos síntomas, sumados al estrés y las preocupaciones por la futura maternidad, todo ello puede afectarnos más de lo que imaginamos.

Un cuerpo cambiante

Es cierto que hay embarazadas que se ven esculturales, con sus piernas torneadas, un vestidito que les sienta de maravillas y una preciosa barriga incipiente. Pero también somos muchas quienes perdemos la cuenta de los kilos ganados, quienes no nos encontramos a nosotras mismas detrás del rostro cachetón, los tobillos hinchados y la voluminosa tripa que parece taparnos y dejarnos muy atrás. Es normal que, si aumentas un poco más de la cuenta, te preocupe cómo volver a tu peso una vez que haya nacido tu bebé.

¿Irradio brillo, o sudor?

Dicen que las embarazadas tienen un brillo especial. Para algunas, es un momento de verse más hermosas que nunca. Pero también para muchas otras el embarazo es un momento incómodo, de pasarse las mañanas vomitando, de padecer calor y de sudar más de la cuenta. Si no te sientes cómoda contigo misma, es normal que no te veas bella (incluso si todo el mundo te dice que estás más hermosa que nunca).

Las sorpresas a flor de piel

Erupciones, acné y manchas en la piel son algunos de los problemas que pueden aparecer, producto de las hormonas de embarazo, y que no siempre pueden corregirse con una dieta sana. Es importante que te protejas del sol y que nunca apliques sobre tu piel un producto cosmético sin antes consultar al médico, pues no todos son inocuos.

Signos de alerta

El mirarse en el espejo y no reconocerse, el sentirse perdida, fuera de sí misma, el verse fea, poco sensual, y pensar que nadie –ni siquiera el padre del niño en camino- podría desearnos… todo ello puede ser un indicador de un trastorno depresivo, que también puede producirse en el embarazo. Si además de verte fea en el espejo te sientes triste, desanimada, si pasas muchos momentos desconectada, si te cuesta alegrarte pensando en el bebé en camino y por el contrario te invade la angustia, es posible que estés atravesando una depresión. En ese caso, busca ayuda cuanto antes: no eres la única a la que le toca vivir esto, no te sientas culpable, no eres desagradecida con la vida por estar atravesando esto justamente en el embarazo y, lo más importante, todo puede mejorar con el tratamiento adecuado.

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