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¿Por qué hay que controlar la tensión alta en el embarazo?

Puede ser crónica, es decir, previa al embarazo, o aparecer en el transcurso de la gestación. ¿Quiénes son más proclives a tener la tensión alta? Es más frecuente en personas obesas o que abusan de la sal, consumidores habituales de alcohol y quienes están sometidos a una situación de estrés permanente.

¿Cuáles son los síntomas de la hipertensión?

La tensión alta puede provocar cansancio, ansiedad, vómitos, transpiración excesiva, alteraciones en el color de la piel (palidez o enrojecimiento), dolor en el pecho, cefaleas, cambios en la visión, confusión etc. En los casos más graves, puede provocar hemorragia nasal, palpitaciones y zumbidos o ruidos en los oídos.

¿Qué consecuencias tiene la tensión alta en el embarazo?

Si una embarazada tiene hipertensión y no se trata puede tanto producir insuficiencia renal en la propia madre así como frenar el aporte de oxígeno y sustancias nutritivas al bebé. Además, tener la tensión alta durante el embarazo también puede ser un signo de preeclampsia, un mal funcionamiento de la placenta que puede afectar al desarrollo del feto.

¿Cómo se trata la hipertensión en el embarazo?

El ginecólogo, tocólogo o matrona toma la tensión a la mujer embarazada en cada una de las visitas. Si es alta, le recomendará reducir la sal en las comidas, hacer una dieta saludable, realizar ejercicio físico moderado, y si fuera necesario, tomar un tratamiento farmacológico.

Si la hipertensión es crónica, lo habitual es que los especialistas decidan suspender la medicación o cambiarla por otra opción más segura, ya que muchos antihipertensivos pueden ser peligrosos para el feto. Incluso, a veces es necesario que la embarazada guarde reposo.

Si estoy embarazada y tengo la tensión alta, ¿qué pruebas son necesarias?

El diagnóstico se hace después de haber tomado varias veces la tensión arterial, y raras veces mediante análisis de sangre y orina. Se lleva un seguimiento constante de los niveles de tensión de la futura madre. Si estos niveles de tensión se eleven en exceso, puede ser necesaria su hospitalización.

¿Cómo afecta la hipertensión al parto?

Se ha comprobado que los hijos de las mujeres que tuvieron tensión alta durante el embarazo pesan menos y pueden tener presiones arteriales más altas que los niños de mujeres que tuvieron tensión normal durante el embarazo.

Si durante la gestación persiste pese al tratamiento, el experto decidirá si el embarazo puede continuar hasta el final o hay que provocar el parto antes de tiempo. Generalmente se provoca en la semana 37–38ª, siempre que el feto esté totalmente formado.