¿Por qué no debo hacerme un peeling en el embarazo?

Comentar: (0)

Compartir:

Todas queremos sentirnos guapas durante el embarazo, y existen muchas opciones de tratamientos de belleza que no resultan peligrosas para nosotras ni para el bebé. Sin embargo, los expertos en medicina estética acuerdan en desaconsejar el peeling químico durante el embarazo y la lactancia materna. Aquí te explicamos por qué.

¿En qué consiste el peeling?

Cuando hablamos de peeling nos referimos a una serie de tratamientos de belleza (que varían según su intensidad y la profundidad de aplicación) que consisten, básicamente, en aplicar sobre la piel determinadas sustancias que queman las capas superficiales de la misma y que por lo tanto renuevan su apariencia. El peeling sirve para suavizar arrugas y líneas de expresión, borrar manchas y hasta eliminar lunares o cicatrices.

¿Qué sustancias se suelen utilizar?

Muchas de las sustancias que se emplean en ciertos tipos de peeling están desaconsejadas en el embarazo. Por ejemplo, el ácido glicólico, el ácido retinoico, el fenol y el ácido salicílico, los cuales penetran las capas superficiales de la piel, llegan al torrente sanguíneo y atraviesan la placenta. Estos peelings están definitivamente contraindicados para embarazadas. Sin embargo, también existen tratamientos más suaves, como aquellos peelings más superficiales que emplean ácido mandélico o ácido láctico. Y por último, el peeling enzimático, en el cual la acción de las enzimas sobre la piel es meramente mecánica y por lo tanto no afecta en absoluto al bebé.

¿Cuáles son los riesgos para el embarazo?

Los peelings con sustancias prohibidas pueden ser muy peligrosos para tu bebé, ya que ciertas sustancias pueden afectar su crecimiento y causar defectos. Por otro lado, incluso antes de realizar un tratamiento muy suave deberías consultar con tu médico, ya que nuestra piel en el embarazo está más sensible y corremos más riesgo de que se produzcan manchas por pigmentación.

Algunos posibles tratamientos y cuidados alternativos

Para empezar ten en cuenta que algunos problemas de la piel son síntomas normales de embarazo y probablemente mejoren después del parto, como el acné. Por otro lado, hay mascarillas naturales de belleza que puedes aplicar sin problemas. Es fundamental que cuides que tu cutis esté siempre bien hidratado, aplicando crema con vitamina A pero sin ingredientes nocivos. Además, para prevenir la aparición de manchas (como el cloasma del embarazo) necesitas protegerte de los rayos solares, tanto empleando filtro solar como manteniéndote a la sombra todo lo que sea posible.

Si habitualmente realizas peelings en tu piel u otros tratamientos de belleza, considera que suspenderlos durante el embarazo es por tu bien y el de tu bebé, y que de todas maneras siempre tendrás ese brillo especial propio de tu estado. 

Puede que te interesen también los siguientes artículos:

¿Te ha gustado este artículo?

Coméntalo

0

Valóralo

Votar estrellas: 

Aun no tiene votos. Se la primera en votar.

Compártelo en redes sociales

Hola, tienes que registrarte o iniciar sesión para enviar tus comentarios. Gracias!

Artículos relacionados