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quinto mes de embarazo

Quinto mes de embarazo: ¿niño o niña?

El quinto mes de embarazo es ideal para disfrutar de algunos de los momentos más bonitos de tu embarazo, como sentir los movimientos del bebé y conocer por fin su sexo.

Cómo crece tu bebé

Durante este mes, tu bebé ya es tan grande que comenzarás a percibir sus movimientos dentro de ti. Hacia la semana 19 mide cerca de 14 centímetros y pesa entre 200 y 300 gramos, pero para cuando llegues a la semana 22 este peso se habrá duplicado. Presta atención a la frecuencia de sus movimientos y comenzarás a percibir cuándo tu bebé está despierto y cuándo está dormido: en esta etapa comienzan a establecerse los patrones de sueño y de vigilia que después tendrá cuando nazca.

Estudios del quinto mes de embarazo

En la semana 20 del embarazo se indica un estudio llamado “ecografía morfológica de las 20 semanas” (más conocido como la eco de las 20), en el cual se realiza una medición exhaustiva de los diferentes órganos del bebé, se controla su crecimiento, la placenta, el líquido amniótico, se evalúa la circulación de la sangre y sus latidos y se procura determinar que todo vaya según los parámetros normales. En muchos casos es posible saber el sexo del bebé (siempre y cuando lo muestre). Este estudio se realiza por vía abdominal y no requiere por parte de la embarazada ninguna preparación previa.

Tened paciencia, pues esta ecografía es más larga que la del primer trimestre. A veces los especialistas se toman su tiempo evaluando algunos parámetros y no te dicen nada, lo que no significa que algo vaya mal. Esperad que ellos hayan terminado todas las mediciones, y entonces estarán dispuestos a responder a vuestras preguntas.

Cambios en tu cuerpo

Tu barriga sigue creciendo, debido al aumento de tamaño de tu útero, que ya se puede percibir por encima del ombligo. Por este motivo, desde este momento tu médico te medirá la barriga en el control mensual. A esta altura del embarazo, procura no pasar demasiado tiempo de pie ni cargar peso, ya que tus pies tenderán a hincharse y los ligamentos estarán más flexibles, con lo que es mayor el riesgo de una caída.

Otro cambio que puedes notar es la aparición de las primeras contracciones, las llamadas Braxton-Hicks, que constituyen una preparación del útero para cuando llegue el momento del parto. No te asustes: a diferencia de las contracciones de parto estas no son dolorosas ni regulares. Es más, algunas mujeres ni siquiera las sienten. Si te parecen demasiado intensas o molestas, coméntalo con tu médico.

 

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