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Recuperación de la cesárea

No en vano, la cesárea, es una operación de cirugía mayor en la que todos los órganos abdominales, paredes y músculos del abdomen son removidos y han de retornar a su situación y función, tras la intervención. El sistema digestivo es el que se ve más afectado, por la ingesta se irá reiniciando poco a poco a medida que éste tolere y serán excluidos los sueros.

La sonda vesical necesaria mientra se realiza la intervención se retirará enseguida (el primer día tras la intervención normalmente), en pocas ocasiones se producen retenciones de orina que obliguen a un nuevo sondaje. Se intentará una movilización lo más precoz posible siempre limitada a las fuerzas físicas de la madre y a las molestias normales que produce el tener heridas quirúrgicas para evitar problemas circulatorios; incluso cuando estés tumbada o sentada intenta mover las piernas, los pies, con este mismo propósito.

En las estructuras internas, el útero y la pared del abdomen, están las heridas, que han de curar con cuidados específicos los primeros días y reposo relativo para no forzar los tejidos y facilitar su adherencia hasta que esté resuelta la cicatrización.
Habitualmente la estancia en el hospital es más larga que cuando se trata de un parto normal y el alta se produce en torno a los cuatro o cinco días, cuando la función intestinal de la mujer se ha recuperado y no hay evidencia de fiebre u otras complicaciones.

Las primeras semanas es normal sentir tirantez en la zona de la incisión, porque el útero está retornando a su situación y tamaño anterior, e incluso percibir adormecimiento en esa zona de la tripa, todo lo que irá desapareciendo poco a poco y a la vez la mujer recobrará su animosidad y fuerza física. Hay mujeres que se sienten más cómodas utilizando una faja post parto, aunque lo verdaderamente interesante es que esos músculos se tonifiquen.

Las relaciones sexuales por lo general conviene posponerlas hasta las 6-8 semanas ya que muchos tejidos internos han sido cosidos y durante este tiempo están en proceso de cicatrización y ocasionan molestias. Al principio es probable que, para evitar molestias, optes por posiciones laterales de forma que tu pareja no se apoye sobre tu vientre aun dolorido.

No olvides que el hecho de habérsete practicado una cesárea no implica que ante un nuevo embarazo haya que recurrir nuevamente a ella. Si en el nuevo embarazo no se produce la causa que motivó la cesárea anterior no será necesario, de cualquier forma existen más posibilidades ya que el útero con una cicatriz es más delicado, más vulnerable a una rotura.

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