Sexo y embarazo: los sí y los no | LetsFamily
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Sexo y embarazo: los sí y los no

Hay en el sexo muchos beneficios para la embarazada, e indirectamente también para su bebé, quien recibe la descarga de endorfinas a través de la placenta y resulta suavemente mecido por el movimiento. No obstante, es necesario tomar algunas precauciones.

Sí a mantener relaciones

Si la pareja lo desea, el sexo puede ser muy saludable y tener muchos beneficios en el embarazo: para empezar, ayuda a la embarazada a relajarse, alivia síntomas como dolores musculares y tensiones, previene la preeclampsia y mantiene las defensas altas. Tal vez lo más importante es que ayuda a estrechar lazos afectivos en la pareja, nos sube la autoestima y nos ayuda a combatir el estrés.

No a correr riesgos de caídas

Tal vez mientras buscabais un bebé disfrutabais de ser más osados, pero el embarazo no es momento para probar acrobacias. Tened muchísimo cuidado y evitad el sexo de pie (por ejemplo, en la ducha) sobre todo cuando por el crecimiento de la barriga el centro de gravedad cambia y es peligroso resbalar.

Sí a probar diferentes posiciones

No hay posiciones sexuales que estén contraindicadas por el embarazo. El bebé está bien resguardado por el útero y el saco amniótico, por lo que no se corren riesgos de lastimarlo o molestarlo durante la penetración. En todo caso, a medida que la barriga de embarazo crece, la propia mujer irá viendo qué posiciones ya no le resultan cómodas y la pareja podrá elegir otras.

No a desobedecer indicaciones médicas

Existen situaciones que ameritan evitar el sexo, como por ejemplo pérdidas de sangre, placenta previa, fibromas o insuficiencia del cuello uterino. Si tu médico ha indicado reposo pélvico o abstinencia, lo mejor es hacerle caso. Tal vez os resulte difícil, pero estos meses pronto pasarán y no son nada en comparación con la vida que tenéis por delante y el bienestar de tu bebé.

Sexo oral: sí, pero con precauciones

Recibir sexo oral durante el embarazo no está contraindicado, siempre y cuando tengáis la precaución de que bajo ninguna circunstancia la pareja sople aire dentro de la vagina, ya que esto sí podría ser muy peligroso si se provoca una embolia por aire, algo muy raro pero potencialmente mortal tanto para la embarazada como para el bebé.

Sí a las caricias

Aún si la embarazada –o su pareja- no sienten deseos de mantener una relación sexual completa, siempre es posible darse mutuamente placer y expresar el amor de otras maneras. Recordad pasar tiempo juntos besándose, abrazándose y acariciándose. No hay que forzar el deseo, pero tampoco hay que permitir que la llama se extinga por completo.