10 formas de dar cariño a tu bebé | LetsFamily
embarazo

10 formas de dar cariño a tu bebé

En el momento en que te quedas embarazada, ya vas a querer a tu bebé como si le tuvieras en casa. No es necesario verle la carita para demostrarle el cariño y apego que le tienes. Querrás a tu bebé mucho antes de que llegue al mundo, y tienes cientos de formas de hacérselo saber a pesar de que todavía no os hayáis visto las caras. Por ejemplo, intentando hacer de su viaje en tu interior un pequeño paraíso en el que se sienta muy a gusto. Estas son algunas formas de decirle te quiero a tu manera.

Olor a cariño

El olfato es uno de los sentidos fundamentales para el bebé. ¿Sabías que a partir de la 12 semana de embarazo su nariz ya está preparada para oler? Aproximadamente en el quinto mes de embarazo ya lo tiene del todo desarrollado. Por eso, una forma de estimularlo y hacerle saber que pensamos en él es intentando que esos olores le lleguen. La comida con aromas muy fuertes, como la que está muy especiada, es una buena opción. Ese olor “viaja” a través del cordón umbilical y llega al feto, que lo percibe y disfruta de él.

Caricias de amor

Seguro que ya lo has hecho alguna vez: acariciar tu tripa suavemente, como si así estuvieras acariciando al futuro bebé, es un gesto con el que proporcionas calor y cariño a partes iguales, y al futuro bebé le llega. Se trata de una fuente de calor que agradece.

Palabras al oído

El sentido del oído es el que más se desarrolla durante el embarazo. Comienza a formarse en las primeras semanas y a partir del sexto mes puede escuchar los sonidos externos. Por eso reacciona a la música, que le encanta. Y también distingue ya la voz de mamá y papá. Hablarle y contarle que lo estáis esperando con mucha ilusión es una buena idea.

Mecerlo suavemente

Es un gesto que a los bebés les encanta. También al feto. Si le meces suavemente, agradecerá esa sensación de cariños y mimos. Puedes conseguir un efecto similar al de mecerlo subiendo las escaleras. Así experimentará la sensación de balanceo.

Paseos al sol

Los especialistas describen el interior del útero como un lugar donde no está completamente oscuro. Para el bebé, es como estar en una habitación que tiene echadas las cortinas. Por eso sí notará la presencia de Sol, sobre todo si da directamente en la tripa. Recuerda que debes evitar las largas exposiciones directas, pero si dejas que dé unos segundos la luz, lo agradecerá.

Descansar juntos

Dormir en posición fetal es la mejor postura para el bebé. La razón es que en ella tiene apoyo, mientras que si duermes boca arriba le resulta más difícil descansar aunque también puede hacerlo.

La conexión con el bebé

Aunque tu tripa vaya creciendo casi a diario y sea imposible que te olvides de que estás embarazada, a menudo el ajetreo del trabajo y la rutina del día a día nos dejan poco tiempo para pensar en lo que viene y establecer una conexión más directa con el bebé. Por eso dan tan buenos resultados las clases de yoga para embarazadas, en las que mientras cuidas tu cuerpo te esmeras en hacer sentir bien al bebé.

 Hacer ejercicio

Practicar deporte siempre es sano, estés o no embarazada. Pero durante una gestación los beneficios se multiplican por dos porque ambos os beneficiáis de lo bueno del deporte. Eso sí: tendrás que escoger rutinas deportivas suaves, como el baile o la natación.

Fuera preocupaciones

No siempre podemos controlarlas, pero al menos podemos intentar que las preocupaciones no nos quiten el sueño. Por eso siempre es buena idea aprovechar las visitas médicas rutinarias para resolver todas nuestras dudas y así ir eliminando preocupaciones de nuestra lista. Es una forma de que el nivel de adrenalina en sangre baje, lo que es bueno para el futuro bebé.

Transmitir positividad

Si el pequeño convive en un ambiente tranquilo y positivo, estas sensaciones las va a percibir y van a beneficiar su desarrollo. ¡Ser positivo siempre es la mejor opción!