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Adelgazar durante la lactancia

Lo habrás oído muchas veces: la lactancia ayuda a la madre a perder el peso ganado durante el embarazo. Y así suele ser, por dos motivos: quemamos calorías para fabricar la leche y, además, nuestro cuerpo extrae la grasa de la leche materna de los depósitos acumulados durante la gestación.

De hecho, se calcula que una mujer lactante consume unas 550 calorías al día para producir la leche que necesita su bebé, una cantidad nada desdeñable: es lo mismo que hacer una hora de aerobic o correr a ritmo tranquilo una hora.

Eso sí, también hay mujeres que no pierden peso en esta etapa, e incluso engordan. ¿Qué tenemos que tener en cuenta para adelgazar durante la lactancia?

  1. Lo mejor es adelgazar de manera gradual, sin recurrir a dietas milagro ni pretender recuperar la figura en cuatro días. La  mayoría de las mujeres vuelven al peso que tenían antes del embarazo al año de haber dado a luz.
  2. Los nutricionistas desaconsejan las dietas hipocalóricas y las hiperproteicas en esta etapa. La alimentación durante la lactancia debe ser variada y equilibrada, con abundancia de verduras, hortalizas, legumbres y frutas, con las raciones saludables de carne y pescado y evitando las preparaciones más calóricas y los excesos con los hidratos de carbono es más que suficiente.
  3. Habla con tu médico si quieres reducir peso mientras das el pecho para que te aconseje la mejor manera de hacerlo. Conviene esperar al menos dos meses desde el parto.
  4. El cansancio por la falta de sueño hace que muchas madres recurran a comidas muy energéticas para compensar. Cuidado, porque este suele ser el motivo por el que no se consigue adelgazar a pesar de estar dando el pecho. Procura respetar las cinco comidas diarias y evitar los atracones de chocolate, galletas o patatas fritas. Un subidón de azúcar no va a hacer que te sientas con más fuerzas.
  5. Recuerda que tu leche varía de sabor en función de lo que comes, lo que va acostumbrando a tu hijo a la variedad de sabores que se encontrará cuando comience la alimentación complementaria. Un motivo más para mantener una dieta variada.
  6. No te olvides del ejercicio. La actividad física es imprescindible para quemar calorías y mantenerte en forma. Además, mejora tu ánimo considerablemente. Dar largos paseos por la calle a diario con tu bebé en el cochecito te ayudará a perder esos kilos de más antes de lo que imaginas.