Anticonceptivos después del parto, no todos valen — Lets Family

Anticonceptivos después del parto, no todos valen

Pasadas seis u ocho semanas después de dar a luz –la famosa cuarentena-, la mayoría de las parejas pueden retomar las relaciones sexuales sin problema. Elegir un buen método anticonceptivo es fundamental, especialmente si quieres que sea compatible con la lactancia.

¿Qué métodos anticonceptivos se pueden utilizar en el postparto?

Fundamentalmente, son estos:

Métodos de barrera: Impiden que el espermatozoide llegue al óvulo estableciendo una barrera física entre ambos. El más utilizado es el preservativo masculino, aunque también existen el preservativo femenino y el diafragma.

Métodos hormonales: Inhiben la ovulación. Los más habituales son la píldora, el anillo vaginal, los parches, la minipíldora etc.

Dispositivos intrauterinos (DIU): Son insertados en el útero por un ginecólogo e impiden el embarazo.

Métodos definitivos: ligadura de trompas o, si es el padre quien se somete al tratamiento, vasectomía.

Método de Lactancia Materna y Amenorrea (MELA). Método anticonceptivo basado en la ausencia de ovulación mientras continúa la lactancia.

Claves para elegir el anticonceptivo que mejor se adapta a ti

Aunque todos los métodos anticonceptivos mencionados se pueden usar después del puerperio, no todos sirven para todo el mundo.

En primer lugar, cada mujer tiene una respuesta hormonal diferente después de dar a luz que repercute en sus ciclos y su vuelta a la ovulación.

Por otro lado, las circunstancias de cada mujer harán que se adapten mejor a ella unos u otros anticonceptivos: la lactancia, la edad, el tiempo que ha tardado en quedarse embarazada, la frecuencia de las relaciones, el tipo de parto, sus expectativas futuras… Lo mejor es hablar con el ginecólogo para evaluar todos los factores y elegir el sistema que mejor encaje con tus necesidades.

El DIU no puede implantarse antes de las 6-8 semanas tras el parto, y es un método no definitivo de larga duración, que se coloca para periodos largos de tiempo (están diseñados para mantener su eficacia entre 3 y 12 años). Si  no quieres quedarte embarazada todavía, pero sí te gustaría tener un segundo hijo pronto (dentro de un año, cuanto antes…), casi seguro que no es tu sistema. En estos casos, el anticonceptivo de barrera (preservativo) suele ser la mejor opción.

Los anticonceptivos hormonales son una opción segura, pero algunos son incompatibles con la lactancia. La píldora normal, con gestágenos y estrógenos, está contraindicada. La llamada “minipíldora” y los implantes que solo contienen gestágenos, sí son compatibles con dar el pecho, pero no se pueden empezar a utilizar hasta que no han pasado, al menos, 6 semanas desde el parto, pues podrían ser dañinos para el bebé.

Si tu parto ha sido por cesárea, es importante que no te quedes embarazada al menos en los próximos 12 meses, para dar tiempo a que los tejidos cicatricen correctamente. Tendrás que tenerlo en cuenta al elegir tu anticonceptivo.

Si ya tienes una edad y varios hijos es posible que tengas muy claro que no quieres volver a pasar por otro embarazo. Muchas parejas en estas circunstancias optan por un método definitivo: bien la ligadura de trompas para ella, bien la vasectomía para él.

MELA (Método de Lactancia Materna y Amenorrea)

El MELA es un sistema anticonceptivo natural basado en los efectos de la lactancia que merece una atención especial.  Se fundamenta en el hecho de que mientras la mujer da el pecho a su bebé segrega grandes cantidades de prolactina, una hormona antagonista de las que hacen posible la ovulación. Por eso no se tiene la regla mientras dura la lactancia. Para que el método MELA sea eficaz, deben darse tres condiciones:

  • El bebé debe tener menos de 6 meses.
  • La madre tiene que seguir en amenorrea (sin regla).
  • La lactancia debe ser a demanda y exclusiva: el bebé no puede tomar nada más que leche materna (ni agua, ni infusiones, ni sólidos) y las tomas tienen que producirse con regularidad, cada 4 o 6 horas como máximo, incluida la noche.

Si se cumplen estos tres puntos, el MELA tiene una eficacia del 98% como método anticonceptivo en el primer semestre, pero a partir de entonces su eficacia comienza a disminuir. Además, hasta 14 días después de la primera ovulación no llegará la regla, por lo que puede que estés ovulando y no lo sepas aún y en ese periodo puedes quedarte embarazada.